¿Por qué los años prehispánicos no pueden empezar en una fecha fija dentro del calendario Juliano-Gregoriano?

11 03 2020

¿Por qué los años prehispánicos no pueden empezar en una fecha fija dentro del calendario Juliano-Gregoriano?

1 gregorio XIII, aries

Moneda conmemorativa a la corrección gregoriana en el siglo XVI

El calendario moderno que actualmente usamos en todo el mundo tiene la particularidad de iniciar siempre en un día fijo que es el 1 de enero. El día de la semana puede variar pero el primero de enero siempre será el inicio del año nuevo. Como todos sabemos, a fines del siglo XVI se hicieron los ajustes para que este calendario tuviese una duración casi exacta en relación al año trópico, de manera que cada primero de enero si una persona quisiera ver la posición de la salida del Sol en el oriente vería en el horizonte una posición de salida idéntica a la de cada año que se suceda. Este calendario como todos sabemos recurre al uso de los días bisiestos para así tener un año de 365.25 días. La corrección Gregoriana quita tres días cada 400 años y de esa manera el año tiene una medida temporal de 365.2425 días muy cercano al año trópico de 365.2422 días.

El año antiguo de México no tenía ni usaba el día bisiesto, es decir que cada cuatro años aumentase uno para así tener que los años midieran 365.25 días, el esquema juliano. Tampoco quitaban 3 días cada 400 años.

Los antiguos mexicanos tenían un secreto muy interesante que pocos se han dado cuenta y muy pocos lo han documentado. Ellos sabían que cada 1508 años de 365 días, años civiles, coincidían con 1507 años reales llamados también años trópico. Lo que no sabían nuestros antepasados prehispánicos era hacer la siguiente operación aritmética:

(1508 X 365 días) / 1507

Es extraño pero nunca en la época prehispánica la pudieron resolver, era como si en la época de Newton cuando no sabían cómo calcular la ecuación de la recta tangente a una parábola, conocían la ecuación de la parábola pero no sabían calcular la ecuación de la tangente a un punto de esa parábola. Newton y Leibniz calcularon esa ecuación y descubrieron el cálculo infinitesimal. Un matemático griego se había acercado a la invención del cálculo pero no pudo hacer extensivo este conocimiento a otra figuras de las llamadas cónicas. Newton y Leibniz si lo lograron.

Regresando a la ecuación prehispánica, nuestros antepasados se quedaron “atorados” en esa parte que para un niño de primaria o secundaria de hoy en día sería muy fácil de resolver sin o con calculadora.

(1508 X 365 días) / 1507 = 365.2422 días.

Un resultado más exacto que el cálculo gregoriano pero que paradójicamente los antiguos mexicanos nunca pudieron resolver. Algunos de mis amigos mexicanistas se molestan por esto que les escribo porque de antemano suponen que nuestros antepasados lo sabían todo así nomás en términos declarativos. Si presentara una tesis que pretendiera demostrar que los antiguos mexicanos conocían el punto decimal y hacían operaciones con esta herramienta de la aritmética tendría que demostrarlo ¿no es así? Si solo a nivel declarativo dijera, porque así yo lo digo, mis sinodales me pondrían “tache” en mi tesis y no lograría titularme al menos con esta tesis.

Pero hay una cosa más que si sabían nuestros antepasados mesoamericanos: el conocimiento y uso de los números primos, número que le dieron la razón de ser al sistema calendárico mesoamericano.

Si de algo quisiera que me recordaran los mexicanos es que pude descifrar este sistema que puede demostrar que la trecena para nombrar los días, la veintena, el tonalpohualli de 260 días y la duración de un fuego nuevo  está asociada a la operación de someter a la cantidad de días que hay en 1508 años al número primo o como en aritmética se dice: a encontrar los factores primos que hay en la cantidad de días que hay en 1508 años, 550420 días.

Los factores primos de esta cantidad de días son:

2,2,5,13,29,73

Con estos números que deberían estar en tipos de oro se puede lograr entender cuál era el origen del sistema mesoamericano del cómputo de los años que venía desde los antiguos olmecas, pasando por los Toltecas, Mayas y los grupos que se asentaron en el Valle de México en diversos momentos hasta llegar a las aztecas, el pueblo que combatió a los conquistadores europeos.

Estos números: 2,2,5,13,29,y 73 son los únicos números que pueden dar como resultado, si se multiplican entre sí, la cantidad de 1508 veces 365 días. Son periodos de 365 días exactos, no hay días alargados, son días exactos que se medían de un amanecer a otro amanecer.

multiplicacion 1508

Los primeros tres números 2,2,5 dan por resultado si se multiplican al número 20, veinte, ¡si! El número de símbolos del calendario antiguo de México de los Olmecas, Zapotecos, Mayas, Toltecas, , Mixtecos, Aztecas etc.

Le sigue en la serie de los números obtenidos el 13. ¿Cómo la ven? , el número “mágico” obtenido de una forma matemática, sin una asociación a lo esotérico o mágico, pura matemática. El trece es el número que acompaña a la veintena 13 veces 20 igual a 260 días. ¿Y que es el 260 días?, el mismísimo tonalpohualli. El Tonalpohualli es la serie obtenida como un submúltiplo de 1508 años, la serie sagrada, porque no se debía de mover, debía seguirse día a día sin interrupción. Los neomexicanistas han roto esa secuencia continua, esa secuencia sagrada, que era sagrada porque si se modificaba ya no se podría obtener el cálculo exacto del año trópico y no se podría comprobar su exactitud en un horizonte al salir el Sol o si se quiere durante un paso cenital.

Luego nos saltamos el 29 y pasamos al 73 y multiplicamos 2x2x5x13x73 y el resultado es 52 veces 365 días o sea 18980 días, la duración de un fuego nuevo. ¿Con esto tienen o quieren más? , frase que nos decía nuestro maestro de matemáticas allá en la Vocacional No. 10, Carlos Vallejo Márquez.

Pues hay más, pues falta el número 29  es el número de fuegos nuevos que hay en 1508 años. Por eso los años prehispánicos tenían una duración de 365 días exactos y por eso los fuegos nuevos tenían una duración de 52 veces 365 días y por eso el tonalpohualli tenía 260 día y por eso existe la veintena, no por el número de dedos que tenemos los seres humanos, eso solo es una feliz coincidencia, y por eso también la existencia del número trece en el calendario mesoamericano y por eso también el tianquiztli, los días del mercado que se efectuaban cada cinco día para no perder la cuenta.

Si alargamos un día cada año o aumentamos un día cada cuatro años estamos alterando la cuenta sagrada de los años y del tonalpohualli.

Al tener el año prehispánico una duración de 365 días por lo anterior expuesto no puede existir un inicio de año fijo dentro de un esquema juliano-gregoriano a menos que se altere la secuencia sagrada del tonalpohualli y eso sería muy triste para la memoria de los seres que tanto lucharon para que nuestro calendario siguiera vivo y con la secuencia correcta.

Si atendemos a lo anterior el año nuevo no comienza el 11 de marzo, ni el 12 de febrero ni en ningún día fijo, este año mexicano se va moviendo hacia atrás en el calendario moderno y así este año que es el 8-pedernal ya empezó el 23 de octubre del 2019 y se irá moviendo hacia atrás conforme pasen los años en grupos de cuatro.

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El año 8-pedernal inicio en un día 6 pedernal el 23 de octubre del 2019

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Este es el símbolo del año 8 pedernal que cayó  a ochenta días del inicio del año, se le llama marcador del año. Este marcador sucedió para este 2020 el día 11 de enero. Debe quedar claro que el inicio del año no es lo mismo que el cargador del año.

Todo esto y más pueden descubrir si adquieres mi libro: 1508, LOS FUEGOS DEL TIEMPO

¡Saludos amigos!.

 





La correlación fuegos nuevos

3 03 2020

El inicio de los ciclos de 52 periodos de 365 días enteros se les llamó fuegos nuevos en el México prehispánico. Un periodo de 29 de ellos constituye una era cosmogónica y equivalen a 1508 años civiles o 1507 años reales o trópico. Los antiguos mexicanos hasta la época de la conquista median los años en periodos de 365 días exactos de amanecer a amanecer. No usaron un sistema para ajustar el año a una aproximación al tiempo real que en el mediterraneo se le denominó el año bisiesto. Nunca existió el bisiesto en el sistema calendárico mesoamericano. El año 2020 corresponde al año 8-pedernal y comenzó el 23 de octubre del 2019. Su marcador fue el 11 de enero del 2020, el día 8 pedernal que le dá nombre al año. Así lo hacían los Toltecas y así lo heredaron a las comunidades que vivían en el Valle de México entre ellos los aztecas. Si hoy en día algunos grupos festejan el inicio del año prehispánico en una fiesta fija esto es un error puesto que los años se van recorriendo hacia atrás en relación al calendario juliano-gregoriano.

Los siguientes esquemas muestran los inicios de los períodos de 52 años a partir de la era cristiana. Estos gráficos forman parte de mi libro que se llama “1508 LOS FUEGOS DEL TIEMPO”

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En este diagrama se observa que en el día 13 de marzo del año de 1403 comenzaba un fuego nuevo.  12 días antes comenzaba la cuenta en el día 1-cocodrilo en el 1 de marzo. Esta fecha 1 de marzo el Fraile Diego Durán lo dejó escrito diciendo que era la fecha en la cual los antiguos mexicanos comenzaban a medir sus años, sin saber con claridad que los sabios indígenas no contaban los bisiestos y que su año era de 365 días. Durán al ver este inicio 1-cocodrilo de las cuentas en la serie inicial que se pintaban en los tonalamatl pensó que era ahí en donde comenzaban los años y se maravilló con que en el primero de marzo era el día en el que los antiguos romanos comenzaban su año. En realidad el año prehispánico para 1403 comenzaba el 13 de marzo que si le hacemos el ajuste gregoriano da como dato que este fuego nuevo comenzó en la mismísima primavera de 1403.

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El 2 de febrero de 1559 comenzó un fuego nuevo y este dato fue el que consignó Fray Bernardino de Sahagún para dejar escrito que en esta fecha iniciaban los años los antiguos mexicanos, sin embargo como se ve en los diagramas esto no es cierto porque los años se van moviendo conforme avanza el calendario juliano-gregoriano que contiene días bisiestos y el antiguo calendario de México no usaba el sistema de años bisiestos.

 





¡Feliz año 8-pedernal. chicueyi-tecpatl

23 10 2019

El día de hoy al amanecer de este 23 de octubre de 2019 comienza el año 8-pedernal, chucueyi-tecpatl. Debemos hacer notar que el día en el cual empieza el año no es el mismo al nombre del año. El día en que empieza este año es el 6-pedernal. ¡Feliz año 8-tecpatl!

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Año 8 pedernal

 

 

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En este día 6 pedernal inicia el año 8 pedernal





Los inicios del año prehispánico y los días dedicados a los marcadores de los años.

12 10 2019

Una singular manera de contar los días en el México prehispánico.

EL INICIO DE LOS DÍAS

Tienen su origen en los amaneceres

El Sol al amanecer surgiendo del cerro Papayo, a los 260 días del solsticio de invierno.

El Sol al amanecer surgiendo del cerro Papayo visto desde el cerro de Xochitepec, Xochimilco

 

Cuando despertamos de nuestros sueños, después de estar activos todo un día y descansar durante la noche, podemos decir: ha llegado un nuevo día, el cuerpo se levanta y el ánimo regresa a nosotros. Esta sensación de comenzar con ánimo es consecuencia de un ciclo o ritmo llamado circadiano, que domina nuestro cuerpo ordenándole descanso durante los momentos nocturnos. Toda la humanidad está regida por este ciclo, un fenómeno que es inherente a los seres humanos y que consiste en dejar descansar al organismo humano durante la noche para restablecer sus funciones correctamente. Si no se atiende a este ciclo natural su puede alterar la salud física y psicológica de una persona.

ciclo-circadiano

La palabra “circadiano” es un vocablo que proviene del latín de donde “circa” significa alrededor mientras que “dies” es el día, alrededor del día.

En el 2017 Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young fueron galardonados con el premio Nobel de medicina, al haber descubierto los mecanismos moleculares que regulan al ritmo circadiano. Estos científicos afirman que antes que la atmosfera de la Tierra tuviera su composición actual los ciclos de la oscuridad y la luz tuvieron un impacto en la vida en la Tierra. Nuestro reloj interno está asociado y está en sintonía con el movimiento de rotación de la Tierra, con los momentos de oscuridad y luz.

El ritmo circadiano en el antiguo México prehispánico.

Desde la antigüedad se le ha dado un significado a la noche y al día. La noche era representada por un medio círculo oscuro, su nombre era YOHUALLI, con puntos claros en su interior y los símbolos de las estrellas “los ojos de la noche”. El día a su vez era dibujado como un medio círculo con los rayos característicos del Sol, a este periodo diurno se le llamaba TLANEZTLI. Los dos semicírculos unidos formaban un círculo al que se le denominaba TONALLI.

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La noche y el día, Códice Borbónico, Yohualli y Tlanezi, los dos juntos hacen al Tonalli.

Llama la atención que al sueño que se produce durante la noche se le denomine en náhuatl Temiquiztli, palabra asociada a la muerte, miquiztli. Y esto es así porque en la noche es como su tuviéramos una experiencia parecida a la muerte, para que al despertar en el día tuviéramos la sensación de volver a vivir, conscientemente. La noche repara el trabajo realizado durante el día y el cuerpo a través de la función del ritmo circadiano manda al cuerpo a descansar. Se deduce que cuando llega el Sol al amanecer la actividad humana retoma su curso. El amanecer como inicio del día completo es una constante en el mundo entero antiguo y en el periodo prehispánico no fue diferente.

De acuerdo a las fuentes del siglo XVI hay varias referencia que apuntan a que el día comenzaba al amanecer, unas son directas o literales y otras no requieren de mucha interpretación para deducir que los días los iniciaban al amanecer.

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En esta carta se lee: “Y dicen que el año comienza precisamente cuando sale el sol” o lo que es lo mismo al AMANECER.

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En este texto se puede leer como dividían en cuatro partes el día.

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Aquí se puede interpretar que los días comenzaban al amanecer pues los años carrizo estaban dedicados al oriente, por donde sale el Sol. Los años comenzaban en el símbolo carrizo para los Toltecas.

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De nuevo el oriente asociado a los años caña o carrizo, hacia la lumbre o al Sol.

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Los años ume acatl, dos carrizo asociados al oriente, al amanecer, son los marcadores en donde comenzaban los nombres de los inicios de las ruedas de 52 años

Sin embargo en las mismas fuentes a veces se puede interpretar que los días comenzaban a la medianoche pues palabras más o palabras menos se escribe que los fuegos nuevos comenzaban al anochecer, cuando las siete cabrillas también llamadas las pléyades hacían su aparición en lo alto del cielo nocturno durante el nadir. En este punto hay que hacer dos observaciones interesantes que echan por tierra esa posibilidad de que los antiguos comenzaban su cómputo de los días al anochecer.

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Las siete cabrillas o Pleyades

Primera: Hay que saber que en la astronomía básica y elemental sin telescopio, los seres humanos pueden ver todo el universo a lo largo de un año, bueno todo lo que el ojo pueda ver. La Tierra gira alrededor de su eje y durante las noches podemos ver las estrellas y astros que están colocados en la parte posterior a la parte iluminada del planeta. Cuando damos media vuelta alrededor del Sol podemos ver la otra mitad del universo durante la noche. Una observación muy particular la hacemos cuando suceden los eclipses totales de Sol. En estos momentos de oscuridad total podemos ver la parte del universo que veríamos medio año después y que vimos medio año antes. A la noche posterior al eclipse vemos la otra mitad del universo que corresponde al lado contrario de la Tierra iluminada.

En el cielo nocturno existe una constelación llamada las pléyades, es un conjunto de más de siete conglomerados luminosos, estrellas, A “ojo pelón” solo se ven siete con una buena vista y con binoculares son mejor observadas. Este conjunto de estrellas forman una espiral y se dice que los antiguos mexicanos observaban su paso cada que comenzaba un fuego nuevo. Suena bien pero hay un problema. Los fuegos nuevos eran periodos de 52 veces 365 días y ese detalle hace que los fuegos nuevos comienzan en diferente fecha astronómica solar de manera que al cabo de aproximadamente medio año las pléyades que una vez fueron observadas al principio de un ciclo de 1508 años ya no se podían ver pues estaban justo atrás del cielo nocturno. Para la época en la cual habían llegado los europeos a América y preguntaban a los autóctonos mesoamericanos ¿Cuándo iniciaban sus fuegos nuevos? Ellos respondían que tenían que esperar cuando las pléyades estaban en el cielo nocturno, el nadir.

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En este petrograbado se observa la constelación de las pléyades en el xonecuilli. Siete puntos al interior de la espiral. Además está el símbolo de los 4 tlalpilli de 13 años cada uno, que hacen un total de 52 años. El grabado se localiza en Cuahilama, Santa Cruz Acalpixca en Xochimilco.

Los historiadores tomando este dato como cierto y han creído que siempre fue así pero van en contra del principio de realidad. Si las pléyades en el siglo XVI estaban o se aparecían en el cielo nocturno durante el inicio de una serie de 52 años de 365 días era porque se acercaban al final de un ciclo de 1508 años cuando el año trópico coincidía con el año civil, que era el que llevaban los antiguos mexicanos. A finales del siglo XVI se reformó el calendario juliano y llegó el gregoriano, este último hizo que las estaciones ya no se movieran tanto y actualmente tenemos una visión “congelada” de los cielos como estaban a finales del siglo XVI. Por eso tenemos otra confusión entre quienes desean saber en qué momento comenzaban los años y los fuegos nuevos porque  consideran que los años comenzaban cuando las pléyades estaban en el nadir y se concluye que los años iniciaban durante el solsticio de invierno que es la fecha cuando estas estrellas se colocan arriba de nuestras cabezas. De aquí surge otra interpretación a los inicios de los años pues como es sabido los Toltecas tenían la costumbre de nombrar al año 80 días después de haber iniciado, era su marcador. Si ubicamos al inicio del año como al 12 de diciembre de 1531, fecha importante en el estudio de los calendarios por parte de Lorenzo de Boturini,  tenemos que el 1 de marzo es la fecha correlacionada para el marcador del año y en consecuencia se asume que era el inicio del año. Actualmente se ha considerado el movimiento de los días que realizo Gregorio XIII y se ha ajustado esa fecha al 11 de marzo. Confusión tras confusión y se ha llegado a esto. Y aún hay más porque el dato del 1 de marzo como inicio del año es tomado del Fraile Diego Durán mientras que otro fraile igual de importante en esto de las fuentes del siglo XVI Fray Bernardino de Sahagún escribiría que el 2 de febrero iniciaba el año antiguo de México. Mecánicamente se ha tomado ese dato sin considerar que como dije antes los años civiles iban retrocediendo conforme pasaba el tiempo. Igualmente se hace una corrección gregoriana al 2 de febrero y se obtiene el 12 de febrero. Esto es correcto pero solo para la fecha que se obtuvo como registro del siglo XVI porque haciendo los cálculos pertinentes, se puede llegar que la fecha a la cual se refería Sahagún era el 2 de febrero de 1559, inicio de un nuevo ciclo de 365 días. El día fue 12 carrizo y su marcador a los ochenta días el 2-carrizo, el 23 de abril de 1559. Siguiendo esta secuencia se obtiene que el día 21 de octubre del 2026 va a dar inicio un nuevo ciclo de 52 años y su marcador caerá el 9 de enero del siguiente año o sea del 2017.

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Símbolo del marcador del año 2-carrizo

Segunda: Los días no empezaban a la medianoche porque los antiguos mexicanos preparaban la llegada del nuevo ciclo de 52 años durante la noche con fastuosos fuegos, pero estos tenían la función de que el Sol volviera a surgir por el oriente durante el amanecer. Los rituales del fuego nuevo eran prácticas propiciatorias para que el sol no se apagara. Llegado el amanecer era el tiempo de renovación y del inicio de un nuevo ciclo de 52 años.

LOS MARCADORES DE LOS AÑOS

Tienen su origen en el paso cenital y se medían al mediodía

El antiguo calendario de México está basado en la concordancia del año civil y el año trópico. Esta concordancia da como resultado un total de 1508 años agrupados en 29 series de 52 años.

Cada año de un periodo de 52 de ellos comenzaba al amanecer del primer día pero los Toltecas tenían la costumbre de nombrar a los años con la fecha numérico simbólica que ocurría a los 80 días después de su inicio. El primer año de un xiuhmolpilli, secuencia de 52 años, comenzaba en un día 13-carrizo y sui marcador a los 80 días el 2-carrizo.

En el libro que escribí “1508, los fuegos del tiempo” argumento que los marcadores de los años tiene su origen en un congreso calendárico ocurrido en Egipto y al cual debieron haber estado seres de este continente entre ellos los Toltecas.

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Este libro es parte del original que se llama 1508, los fuegos del tiempo.

El congreso ocurrido en Egipto tuvo como anfitrión a Julio Cesar y Cleopatra. Sosígenes, un astrónomo egipcio quien le sugirió a Julio Cesar reestructurar el calendario Romano y sugiriéndole aumentar a 445 días la cuenta de sus días además de usar el día bisiesto. Julio Cesar lo aceptó pero los Toltecas solo tomaron al pie de la letra la primera parte y a lo del bisiesto no le hicieron tanto caso pues siguieron llevando sus años de 365 días. Siendo así el calendario mesoamericano también agregó esos 445 días que corresponden a una suma de 365 días más 80 días. El nuevo ciclo de 1508 años comenzó para los Toltecas el 27 de febrero del año anterior a la era cristiana. De manera que el día 10 de diciembre del año 3 anterior a la era cristiana que era la fecha Tolteca 10 conejo fue el día en el cual se reformó el calendario mesoamericano a sugerencia de Sosígenes. Los antiguos mexicanos no movieron en ningún momento la serie del tonalpohualli ni quitaron ni pusieron días, solo llevaron 445 días después del 10 conejo a la fecha 13 carrizo, o dicho de otra manera, esperaron a que sucedieran los 445 días y llegaron al día 13 carrizo como el marcador del año. Del 10 conejo al 13 carrizo hay 260 días más 185 días, 445 días.

El 13 carrizo fue entonces el inicio del nuevo ciclo de 1508 años cuando este inicio muy probablemente se debió haber dado el 10 de diciembre del año 3 antes de Cristo.

Siendo así la estructura de los 1508 años quedó así:

Inicio del año: 13 carrizo, 27 de febrero del año anterior a la era cristiana.

Marcador del año: 2 carrizo,  17 de mayo del año anterior a la era cristiana.

Aquí lo interesante es que el 17 de mayo de esa época correspondió al paso cenital por el paralelo en donde está ubicado el Valle de México.

Los antiguos mexicanos estaban muy atentos al paso cenital por donde se habían ubicado los Toltecas y siglos después los pueblos Toltecas Chichimecas.

La observación de los pasos cenitales fue una herramienta para medir exactamente la duración de los años de manera que al concluir los 1508 años y solo en ese momento se debía de observar un paso cenital que coincidía con la fecha de inicio de este gran ciclo, es decir que para el día 2-carrizo de una nueva serie de 1508 años se debió haber visto un paso cenital y esto ocurrió el 6 de mayo de 1507, día 2-carrizo marcador del año de un nuevo periodo de 1508 años.

Es sabido que los egipcios le daban mucha importancia a los pasos cenitales de forma que hacían enormes agujas de piedra llamadas obeliscos. La función de estas construcciones verticales era precisamente medir los años a partir de los pasos cenitales. Lo que es realmente sorprendente es que el paso cenital observado en el inicio de las series de 1508 años estaba asociado a los pasos cenitales que se daban en el paralelo del Valle de México. Para los egipcios al parecer era muy importante este paralelo. La referencia más cercana a esta línea imaginaria es La Meca, que tuvo importancia ya pasados 622 años, la era de Mahoma, después del inicio del gran ciclo de 1508 años.

SURGE UNA NUEVA SERIE DE 1508 años.

El uso de un calendario que iniciaba en un día con el nombre de otro día debió haber causado cierta confusión y una manera de eliminar la confusión fue fusionar los dos conceptos: el inicio del año con el marcador del año.

Los Toltecas lo arreglaron así: El ciclo original de 1508 años comenzaba en el día 13 carrizo y con su marcador 2-carrizo. Esperaron el tiempo en el que el marcador del año fuera 13-carrizo y a partir de ese día marcador lo hicieron inicio del año. Fue algo genial a mi parecer pues ya no había confusión en relación al nombre del año y al inicio del año. Esto sucedió un 11 de mayo del año 24. En esta fecha juliana se dio el día 13 carrizo que era el marcador del año que comenzaba el 21 de febrero del año 24 en la fecha 11 carrizo.

!3-carrizo. Símbolo ubicado en la parte superior de la piedra del Sol.

13-carrizo. Símbolo ubicado en la parte superior de la piedra del Sol. Corresponde al día 11 de mayo del año 24 D.C. 1508 años después se repite este símbolo en el día 30 de abril de 1531

Esta nueva serie de 1508 años tuvo repercusiones en la vida de los pueblos que construyeron la antigua ciudad de México Tenochtitlan, en el mito Guadalupano durante el periodo de transición de la implantación del catolicismo, en la reforma gregoriana y en la fecha exacta cuando se “descubrió” la piedra del Sol con el Trece Carrizo inscrito en la parte superior de esta escultura.

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En el códice mendocino se aprecia un ciclo de 52 años que no inicia en el día trece-carrizo sino en el 1-pedernal. Sin embargo los aztecas sabían y así lo dejaron señalado que el fuego nuevo ocurría en el año 2-carrizo. La serie de los 1508 años que inician en el año 24 está asociado a la secuencia de las ruedas del tiempo que marcaron la fundación de México Tenochtitlan.

A continuación un análisis con la línea del tiempo de este ciclo de 1508 años que empezó en el año 24 con el marcador 13 carrizo.

 





La importancia de la exactitud en las matemáticas, en la astronomía y en los sistemas calendáricos mesoamericanos.

27 09 2019

La importancia de la exactitud en las matemáticas, en la astronomía y en los sistemas calendáricos mesoamericanos.

Las matemáticas y la astronomía son dos áreas del conocimiento humano que requieren de enorme exactitud. Quizá no sea necesario escribir estas líneas por lo evidente del caso pero bueno haré un ejercicio de escritura para hablar de este tema.

En el área de las matemáticas desde haca muchos siglos la necesidad de tener una cantidad exacta para el número PI fue toda una empresa a la que se dedicaron muchas inteligencias a lo largo y ancho de este mundo. Finalmente se ha obtenido un dato bastante exacto gracias a la invención de las computadoras. PI sirve para innumerables cosas en las áreas de la ingeniería y hasta en la estadística y las proyecciones en la economía. Hace 2000 años quizá no era necesario encontrar miles de cifras decimales al número PI pues no eran necesarias tantas cifras, con tres o cuatro eran suficientes. Pero el ser humano que no se conforma con esto se obsesionó hasta encontrarle más cifras y con ello mayor exactitud.images (1)

En el área de la astronomía también la exactitud fue un factor muy importante para  el desarrollo de la civilización terrestre. El deseo de saber con qué periodicidad se movían los astros en el cielo llevo a la necesidad de tener métodos matemáticos para determinar las posiciones futuras de tal o cual astro. Los eclipses de Sol y de Luna fueron una muy buena inspiración para lograr predicciones de estos fenómenos celestes. Hoy en día la exactitud es necesaria porque de esa manera antes de que hubiera satélites en el espacio era la forma de poder dibujar mapas. Es decir que la astronomía y las matemáticas sirvieron para la elaboración de la cartografía de la Tierra. Con la llegada de los satélites artificiales y los sistemas computacionales surgió el GPS ahora tan indispensable en la vida moderna y que todo mundo usa a través de sus smartphones.

Es curioso e interesante que en el mundo mesoamericano prehispánico existió una “obsesión” por tener una exactitud en un punto muy concreto: la duración del año real o año trópico. Los antiguos pueblos de Mesoamérica al parecer llegaron a determinar una ecuación con la cual se podía calcular el año trópico. Esa ecuación es la siguiente: 1508 x 365 días = 1507 x 365.2422 días.

Con esta ecuación se podía determinar el año trópico 365.2422 días 3 diezmilésimas más exacto que el año calculado por Lilius y Clavius durante la corrección gregoriana.

¿Les gustaba la exactitud a los antiguos mexicanos?

Es obvio que sí, no hay discusión. Si esto es así creo que el mejor homenaje a estos seres del pasado es respetar su exactitud y dejar en claro la correlación que permita observar esta exactitud sin necesidad de acomodar datos.

La historia escrita de México ha dejado estos datos en el calendario mexicano: 8 de noviembre de 1519 fue un día 8 viento y el 13 de agosto de 1521 fue un día 1 serpiente.

El sistema calendárico mesoamericano está basado en series de 260 días continuos que se acoplan a series de 52 veces 365 días lo que constituía un siglo azteca o fuego nuevo.

Veintinueve series de fuegos nuevos hacían un total de 1508 veces 365 días, tiempo necesario para construir la ecuación para calcular el año trópico.

Los mayas y los aztecas en el momento de la conquista llevaban el mismo calendario y si en Chiapas o Yucatán se vivía un día 1-cocodrilo en el Valle de México se vivía en el mismo día.

Los mayas tenían un cómputo de los días llamado cuenta larga. Ese cómputo tenía como día final de un total de 1872000 días al símbolo 4 flor. Ese día tenía que coincidir con un solsticio de invierno. La fecha para el solsticio de invierno en el calendario moderno fue el amanecer del 21 de diciembre del 2012, justo ese momento terminaba la combinación para el día 4-flor, 4-ahau. No hay que arreglar nada ni mover días artificialmente en le tonalpohualli. El único detalle es considerar que los días comenzaban al amanecer, como las fuentes del siglo XVI así lo refieren.

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solsticio de invierno 2012, 21 de diciembre, 11:12 UTC, en la Ciudad de México las 6:11 am, el amanecer.

¿Si la correlación varía por un día más o un día menos la exactitud se pierde y pues que fiasco no creen? Si los mayas eran muy meticulosos y exactos en sus cálculos que bello homenaje a su sabiduría considerar que la correlación basada en los datos que escribí anteriormente sean los correctos partiendo también que los días siempre comenzaron al amanecer.

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4-ahau, último día de la serie maya de 1872000 días. Ese día tuvo una duración del amanecer del 20 de diciembre de 2012 al amanecer del 21 de diciembre del mismo año.





El origen del sistema calendárico mesoamericano, del Tonalpohualli.

14 09 2019

Este esquema habla por si solo y es la gran revelación que obtuve desde hace mas de diez años, razón por la cual escribí el libro “1508, el anillo de los fuegos” y registre ante derechos de autor.

SEP.INDAUTOR, REGISTRO PÚBLICO 03-2009-080510245200-01

Revelación 1508 111





Los días en el México prehispánico comenzaban al amanecer

14 09 2019

Breves datos para fundamentar que en la época prehispánica los días comenzaban al amanecer.

En términos generales debemos saber que en un inicio de los tiempos los seres humanos se habrán preguntado en qué momento se deberían de empezar a contar los días. La naturaleza del movimiento aparente del Sol sobre nuestras cabezas nos da las claves de cuando pudieron iniciar los días.

La idea primigenia debió haber sido el amanecer pues era cuando el astro “Rey” se asomaba por el horizonte y ahuyentaba los miedos naturales de la noche en un pasado en donde las bestias se apoderaban de los instantes nocturnos y acechaban a los seres humanos. La veneración al Sol entre las antiguas culturas humanas era al amanecer recordemos solamente a la cultura egipcia quienes tenían a este momento en conjunción con la estrella Sirio el instante en el cual comenzaban no solo su día sino sus años y el momento de sus siembras a lo largo del Nilo.

En el continente Americano no fue muy diferente y el amanecer fue un momento primordial.

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El Sol al amanecer surgiendo del cerro Papayo, a los 260 días del solsticio de invierno.

El Sol al amanecer surgiendo del cerro Papayo, a los 260 días del solsticio de invierno. Visto desde el Cerro de Xochitepec. Descubrimiento del autor de estas líneas.

Después del amanecer viene el mediodía, momento en el cual el Sol despliega su mayor energía física, su calor. Se puede decir que el mediodía es la segunda posibilidad de empezar los días y contarlos pero el medio día debe considerarse un elemento más sofisticado y es la existencia de la verticalidad. Para nosotros ciudadanos del siglo XXI este elemento no tiene mucha dificultad para entenderlo pero en el pasado debió haber sido todo un complejo mental. El medio día nos lleva a la posición más alta del Sol y es su paso cenital el cual solo puede ser observado entre los trópicos terrestres. El asunto se pone más complicado entonces.

La tercera posibilidad es el atardecer. Algunos pueblos de la Tierra comienzan sus días en estos momentos cuando el sol se oculta o se pone. Entre los antiguos mexicanos los atardeceres así como los amaneceres servían para situar arquitectónicamente sus construcciones, pirámides y templos. Pero preferían mas las alineaciones durante el amanecer.

La cuarta posibilidad es la medianoche, pero determinar el momento exacto de la media noche requiere de elementos más sofisticados pues las referencias para establecer este momento son las estrellas y estas se mueven durante un año todo un ciclo. Los antiguos mexicanos preparaban la llegada del nuevo día de un fuego nuevo durante el anochecer y prendían un gran fuego para esperar el amanecer. Sin embargo las medianoches no eran el momento con el cual iniciaban sus días.

Actualmente en la literatura arqueológica está muy estudiado el tema de los calendarios de horizonte y fueron muy importantes para determinar las posiciones arquitectónicas de las construcciones prehispánicas. El amanecer era la posición más importante y se puede rastrear hoy en día la razón por la cual tal o cual templo prehispánico tiene tal orientación en el sitio en donde se construyó. Los antiguos mexicanos tenían sus calendarios de horizonte, existen muchos en el área mesoamericana pero uno en particular se localiza en Cuicuilco y en Xochimilco. Desde estas posiciones el volcán Popocatepetl es clave para los cómputos calendáricos del Valle de México. Tichy, Joana Broda y Rafael Zimbrón han documentado este aspecto entre muchos otros.

Otro aspecto nada deleznable es la existencia del Chac Mool, una escultura característica de un personaje de la lluvia que mira volteando hacia el horizonte, el amanecer.

Hay un aspecto muy importante que tiene que ver con la biología de los seres vivos y en especial para el ser humano. Los seres humanos responden al ciclo circadiano, un ciclo que dura un día y que comienza al amanecer pues es cuando el organismo eleva sus niveles de presión en la sangre. El organismo le dice al ser humano ¡despierta!. La noche fue para descansar, el amanecer para encender “motores”, el mediodía para desarrollar trabajo así como el atardecer. Ya estando el cuerpo cansado viene la etapa a la medianoche de reparar el organismo. El ciclo circadiano es un ciclo natural, fisiológico, no es un ciclo cultural asociado a las costumbres humanas. Si este ciclo no se respeta hay alteraciones orgánicas en nuestro cuerpo. Por eso cuando nos levantamos y vemos un nuevo día tenemos más ganas de seguir viviendo. La energía del cuerpo humano se comienza a despertar y hay positividad.

En la tesis de grado para obtener la maestría en Estudios Mesoamericanos por la UNAM el autor Rafael Eduardo Villaseñor Montiel en su trabajo: “Los calendarios mesoamericanos analizados desde una perspectiva interdisciplinaria” presenta los siguientes esquemas que señalan a los años 2-carrizo, ume-acatl, como los que inician el ciclo de los 52 años al amanecer. A continuación los esquemas:

años amanecer acatl

años acatl amanecer

duran años carrizo

Por eso y muchas cosas más los días en el antiguo México comenzaban al amanecer.





La cuenta maya

31 08 2019

La cuenta maya.

El pueblo maya tenía desde hace mucho tiempo una secuencia de días a seguir que constaba de 1872000 de ellos. Esto equivalía a más de 5000 años, 5125.366127 días para ser exactos tomando como base para el año trópico la medida de 365.2422 días.

Los mayas crearon este número de días para contar y los agruparon en series de 360 días de manera que necesitaban contar 5200 veces esa cantidad.

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Dibujo de una estela maya en donde se observa el dato inicial de 5200 veces 360 días o también 13 veces 7200 días, 13-baktunes. Al final de la serie el día 4-AHAU

Una particularidad de este conteo de días llamado cuenta larga maya es que corresponde a un cómputo  que espera la finalización de este en un día particular llamado 4-señor, 4-ahau o 4-flor en la traducción náhuatl. Este aspecto es muy importante para las correlaciones con el calendario europeo moderno. La importancia radica en la precisión en que se va a dar a la cuenta larga maya en función de su día final que sucedió el 21 de diciembre del 2012. Astronómicamente y con el dato moderno el solsticio de invierno del 2012 que se presentó a las 5 de la mañana se puede tener la certeza de que ese día fue el fin de la era maya.

Al amanecer del 21 de diciembre del 2012 comenzó una nueva secuencia de 1872000 días con la combinación numérico-simbólica 5-imix, 5-cocodrilo. En esa combinación 5-imix inicio la era maya de hace más de 5000 años también obviamente.

Con este dato se puede decir por dar un ejemplo que el 12 de septiembre del año 2019 será un día 4-movimiento, nahui ollin en lengua náhuatl.





El marcador del año.

21 12 2018

El marcador del año.

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Marcador del año 2-carrizo

 

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Aquí se muestra otro fuego nuevo en el marcador 2-carrizo 

 

 

 

Entre los antiguos mexicanos desde la época de los toltecas el nombre de los años tenía una particular manera para nombrarlos.

Como ya bien se sabe y está establecido entre este antiguo grupo cultural, los Toltecas, los años se designaban con cuatro símbolos obtenidos lógicamente de la veintena de días del tonalpohualli. Los símbolos escogidos fueron la casa, el conejo, el carrizo y el pedernal. A cada uno de estos símbolos se le adjudicaba un numeral del 1 al 13, de manera que se conformaban 52 combinaciones diferentes correspondientes a un fuego nuevo, 52 años, un xiuhmolpilli en lengua nahuatl. Los Toltecas optaron por iniciar sus años en la combinación 2-carrizo.

Esta manera de designar los años es muy clara en el códice de la peregrinación Tolteca-Chichimeca o Tira de la peregrinación. En dicho códice se observa como cada 52 años se ritualizaba un fuego nuevo con el nombre del año 2-carrizo.

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Símbolo del fuego nuevo o xiuhmolpilli, 52 años

 

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Este hecho presenta algunos problemas para su comprensión pues de inmediato surge la pregunta del porque no iniciaban su año en el día de inicio de un tonalpohualli original o sea en el día 1-cocodrilo. Los mayas también presentaban esta curiosidad de no empezar su año en esta combinación a pesar de que en sus libros antiguos como el Popol Vuh o el Chilam Balam se cuenta que el primer día del año era el cocodrilo, supongo yo que en el número uno pues era el primer día. Los mayas comenzaban su año en el día 1-lluvia, cuestión que hay que aclarar en otro ensayo pues vamos a ver porqué los Toltecas comenzaban su año de los fuegos nuevos con la combinación 2-carrizo.

Para esto nos vamos a apoyar en el dato que ofrece Fray Bernardino de Sahagún quien anotó que los indígenas comenzaban su año en un 2 de febrero. Un dato adicional entre otros es el relativo a la fecha que inicia la mayordomía del niñopa en Xochimilco, un símbolo que se venera desde hace mucho en esta región y que representa al símbolo del año pues quien lo cuida se cambia cada año. El inicio de esta festividad va acompañada de fuegos pirotécnicos que recuerdan la ceremonia del fuego nuevo prehispánico.

Curiosamente en el año de 1559 se le otorga a Xochimilco por parte de la corona española el título de “noble ciudad” a petición de sus habitantes. Algo importante debía de haber en ese año pues era el inicio de un fuego nuevo.

“Es nuestra merced y voluntad y mandamos que ahora y de aquí en adelante el dicho pueblo de Xochimilco se llame e intitule y pueda llamar e intitular la Noble Ciudad de Xochimilco, y que goce de las preeminencias, prerrogativas e inmunidades que gozan y deben gozar las otras ciudades de las dichas nuestras Indias”

Felipe II de España, resolviendo la petición de los habitantes de Xochimilco.

Archivo General de la Nación, Reales Cédulas Duplicadas, vol. 1, exp. 166, f. 151.

 

Tomando como base el estudio que realicé para establecer la correlación del calendario mexicano con el europeo resulta que el 2 de febrero de 1559 comenzó un fuego nuevo. El día de inicio fue en las cuentas prehispánicas el 13 carrizo, sin embargo el nombre del año cae 80 días después o sea el 2-carrizo. En esos tiempos ese día era el 23 de abril del mismo año de 1559. Aplicando la corrección gregoriana resulta que ese día es en la actualidad el 3 de mayo una fecha muy significativa en los pueblos mesoamericanos pues es donde se celebra la festividad de la santa cruz. Esta festividad es una práctica sincrética a todas luces pues en el fondo era la fecha dedicada al tonalpohualli cuyo símbolo es la cruz foliada, el símbolo del principio y el fin, el cero maya, representado en diversos códices de culturas afines en Mesoamérica. Era una cruz que figura una flor de cuatro pétalos.

El símbolo 13-carrizo lo localizamos en la piedra del Sol en la parte superior y al marcador 2-carrizo en la frente de la imagen de Tonatiuh, el personaje central que muestra su lengua.

Hay más que decir al respecto pero por el momento creo que es suficiente. Cuando sea el día 2-carrizo aclararemos más cosas que sorprenderán a propios y extraños.





Año nuevo 6-conejo

24 10 2017

Año nuevo 6-conejo

Este amanecer del 23 de octubre del 2017 inició el año prehispánico 6 conejo.

La duración de los años al estilo tolteca era de 365 días exactos, sin cuartos de día ni mitades, ni tres cuartas partes, 365 días enteros y exactos. Los días se medían de un amanecer a otro amanecer, cuando el Sol surgía por el horizonte oriental.

Este periodo de 365 días por año hacia que el inicio del año dentro del esquema juliano gregoriano se fuera moviendo hacia atrás en el calendario occidental. De esta manera los años tenían diferentes comienzos en un calendario de 365.25 días. Esta es la razón por la cual no coinciden las fuentes en relación con que día comenzaba el año entre los pueblos mesoamericanos. Diego Duran escribió que este año comenzaba el 1 de marzo, por su parte Fray Bernardino de Sahagún decía que comenzaba el 2 de febrero.

Algunos contemporáneos investigadores suponen que el inicio en el calendario actual fue el 12 de febrero, pero consideran años bisiestos, cosa que no existía en el México antiguo, los años tenían una duración de 365 días.

Los años tenían cuatro denominaciones: casa, conejo, carrizo y pedernal. A estos cuatro símbolos se les adjudicaba un número del uno al trece y de esa manera se tenían 52 combinaciones. El resultado era un conjunto de 52 años, llamado xiuhmolpilli. Dos de estos conjuntos de años hacían 104 años y eran llamados wewetiliztli.

El año 6 conejo comenzó en un día 4 conejo de la serie del tonalpohualli. Esto es así porque el nombre o marcador del año se daba a 80 días después del inicio del año. Una cuestión suigéneris de este calendario.

¡Feliz año 6 conejo!