Los días en la época prehispánica comenzaban al amanecer.

19 12 2011

Los días en la época prehispánica comenzaban al amanecer 

En la antigua América los días comenzaban al amanecer. Así fue en las regiones Andinas y en las mesoamericanas. En las primeras aun quedan remanentes de este hecho, los Uros, un grupo étnico que habitan actualmente en el lago Titicaca conservan la tradición de ser ellos los encargados de observar los amaneceres, de ver día a día el ascenso en el horizonte de Inti, la designación Quechua y Aimara para el astro rey, por eso  a los habitantes Andinos se les ha dado en llamar los pueblos del Sol. En la ciudad del Cuzco se “ata al Sol”, en el solsticio de invierno para las latitudes debajo del Ecuador, actualmente en Junio. Se le amarra metafóricamente y se ritualiza en la fiesta del Inti Watana con la finalidad de que este astro no se aleje de su camino en el horizonte y vuelva a regresar hacia el solsticio de verano y continuar su movimiento pendular.

En Mesoamérica pasaba algo semejante, pues el astro mas venerado era el Sol, Tonatiuh entre los Mexicas. A los años también se le ataba y como lo refieren los cronistas de la época a esta operación de computar los años se le llamaba xiuhmolpilli o la atadura de los años, ciclo de 52 años. El tonalpohualli, calendario de 260 días ersta asociado al Sol, su etimología asi lo demuestra: “la cuenta o cómputo de los días”. Si hubiese sido un cómputo nocturno existieron términos semánticos para ello y se llamaría al cómputo de las noches: Yohualpohualli. Sin embargo las referencias textuales de las fuentes escritas del siglo XVI hablan del tonalpohualli. Las inscripciones en piedras y en códices cuando se refieren a los días del calendario están asociadas a los momentos diurnos y a la presencia Solar, la piedra del Sol o la escultura del Teocalli de la guerra sagrada, expuestas permanentemente en el Museo Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México, es elocuente en este sentido. Así también los códices calendáricos mesoamericanos. Solo por dar un ejemplo entre muchos podemos observar en una página del Códice Borgia a la trecena de animales alados que rodea al Sol, Tonatiuh. Estas trece aves incluyendo a una mariposa, son la expresión naturalista de los trece números utilizados en el tonalpohualli. La mayoría de estos animalitos son diurnos con excepción de la lechuza y el tecolote.

Durante el proceso del la Conquista a Fray Bernardino de Sahagún le habrá parecido interesante el hecho de que entre los indígenas se realizaran festividades durante la media noche, antes de comenzar las cuentas de los primeros días de un nuevo año, de manera que pensó que el año nuevo comenzaba a esas altas horas de la noche. El espectáculo  llamativo de los fuegos que se encendían en los templos prehispánicos muy probablemente hizo pensar a aquel Fraile que los años comenzaban durante la noche.

Sin embargo las festividades y rituales de un ciclo nuevo no solo comenzaban a tener significado desde la media noche sino desde antes, al atardecer, pues este era el momento clave en donde de acuerdo a Sahagún la gente se preguntaba si el sol se “metería” para siempre y no retornar a “salir” por el horizonte. Una señal que indicaba que  la bóveda celeste se seguía “moviéndose” y que anunciaba que el Sol también lo hacia era la observación que se hacía durante la noche, mirando si  las estrellas y en especial las Pléyades, también llamadas las siete cabrillas, pasaban desplazándose por el cenit nocturno o nadir. Si estas se “movían” no habría que preocuparse por la salida del Sol y la gente se alegraba, se prendían los fuegos y el ritual comenzaba, mas no el año. No era el inicio de año nuevo, solo era la señal de que el Sol tendría que volver a salir al amanecer para dar continuidad a la cuenta de los días que se anotaba en los libros hechos de papel amate llamados Tonalamatl y en donde se escribía la cuenta de los días: el Tonalpohualli. El primer día del año prehispánico y de todos los días siempre comenzó al amanecer.

El mismo Sahagún afirmaba en su “Historia General de las Cosas de Nueva España” que los años empezaban a computarse por el oriente, por donde sale el Sol pues esta era la región de donde, según sus informantes, había llegado  Quetzalcoatl, el inventor del calendario mesoamericano. Leamos esto en sus propias palabras:

Dicen que el inventor de ella fué Quetzalcoatl. Procede de esta manera, que comienza del oriente, que es donde están las cañas………” pag. 264

Asumiendo que los pueblos del centro de México y los mayas estuvieron conectados culturalmente y llevaban la misma cuenta de los días es interesante notar que en uno de los libros mas conocidos de esta cultura del sureste mexicano “El Chilam Balam de Chumayel” se haga referencia a la importancia de los momentos diurnos, amaneceres, como los puntos clave del inicio de las cuentas calendáricas. En dicho libro se puede leer:

 

“La relación de los días, día por día, debe leerse empezando por el Oriente, según el orden en que está”

 

El oriente es la región por donde surge el Sol, el amanecer.

En el mismo Chilam Balam se puede leer el siguiente fragmento que alude al día como el momento diurno asociado al oriente, al amanecer, el momento durante el cual comienzan a denominarse los días del cómputo del tiempo:

 

“Así explicó el antiguo sabio Mexchise, el antiguo Gran Profeta, Napuc tun,

Gran Sacerdote, y así cantó que, cuando no había despertado el mundo

antiguamente, nació el Mes y empezó a caminar solo.

Y dijo su abuela, y dijo su tía, y dijo la madre de su padre, y dijo su cuñada:

-¿Por qué se dijo que íbamos a ver gente en el camino?

Así decían mientras caminaban. Era que no había gentes antiguamente.

Y entonces llegaron al oriente. Y dijeron:

-Alquien ha pasado por aquí. He allí las huellas de sus pies.

‘Mide tu pie’, dicen que dijo la Señora del mundo. Y que fue y midió su pie

Dios el Verbo. Este es el origen de que se diga Xoc-lah-cab, oc-lae, lah-ca-oc.

Este dicho se inventó porque Oxl-ahun-oc (el de los trece pies), sucedió que

emparejó sus pies.

Y partieron del oriente. Y se dijo el nombre de los días, que todavía no tenían

nombre, antiguamente.

Y caminó con la madre de su padre, y con su tía y con la madre de su madre, y

con su cuñada.

Nacido el Mes, creó el que se llama Día y creó el cielo y la tierra, por escala:

agua, tierra, piedras, árboles.

Y creó las cosas del mar y de la tierra”

 

 





Los relojes de Sol

19 11 2010

Los relojes de Sol

reloj de sol

reloj de sol

Si vivieras en los inicios de la era cristiana saber la hora en que estabas no era cosa fácil, no había relojes mecánicos, ni digitales y sin embargo existía una manera de saber en que momento de día o de la noche se vivía. Uno de los recursos que se utilizaban eran los relojes de Sol, que por lo menos proporcionaban la hora en los momentos en los que estaba el Sol, durante el día, en los momentos diurnos.

Los relojes de Sol básicamente están construidos con una varilla perpendicular clavada la superficie de la tierra que sirve para proyectar el movimiento de la sombra que el Sol produce en la superficie, en su movimiento aparente alrededor de la tierra. Las variaciones de la sombra de esta varilla se marcan y se sistematizan y así tenemos un reloj de Sol.

reloj de sol de tipo romano

reloj de sol de tipo romano

Los relojes de Sol los hubo en las antigua culturas del mundo y uno de los mas celebres eran las agujas de piedra u obeliscos egipcios. Estos relojes de Sol de enormes dimensiones servían además, de proporcionar la hora del día, para marcar periodos de tiempo muy grandes de 1460 años, el ciclo Sóthico.

En el México precolombino existieron también estos adminículos. Y es quizá uno de los remanentes de este reloj de Sol el palo que sirve a los voladores de Papantla para ritualizar el tiempo al estilo prehispánico.

voladores de papantla

voladores de papantla

Los antiguos mexicanos dividían el espacio temporal de las modernas 24 horas en 4 secciones de 6 horas. El amanecer, el medio día, el atardecer y la media noche eran los puntos cardinales que se tomaban en cuenta. El amanecer marcaba el inicio de un nuevo día. Y el medio día tenía una significancia mayor en el momento en el cual el sol se encontraba en su paso cenital. El paso cenital de Sol es el momento en el cual este astro no produce sombra en una varilla colocada verticalmente al plano de la superficie terrestre. Los pasos cenitales solo se pueden observar entre los paralelos tropicales, el de cáncer y el de capricornio. Los pasos cenitales sirvieron para medir con gran exactidud la magnitud de los años reales.

En los alrededores de la era cristiana el paso cenital observado en el paralelo que pasa por el valle de México sirvió como marcador para iniciar las series de 52 años llamados xiuhmolpilli, que los toltecas acostumbraban a ritualizar.

Si en algún momento los mesoamericanos utilizaron un reloj de sol que dividiera en más de cuatro porciones al día este debió haber sido un reloj de 8 o de 20 divisiones.

La división en 8 partes del total de las 24 horas da como resultado la observación de 8 grupos estelares o constelaciones, muy semejante a como lo debió haber hecho el I Ching en la antigua China.

Por otra parte si el día se dividiera en 20 partes correspondería a las “horas prehispánicas”





El tiempo

5 02 2010

El tiempo.

En nahuatl el tiempo se dice cahuitl, un vocablo muy parecido a la lluvia: quiahuitl.

La semejanza fonética es interesante y puede remitirnos a que en el pasado los dos significados, tiempo y lluvia estaban muy ligados. Hoy en día se dice “el estado del tiempo” para designar al estado del clima el cual siempre se asocia a la lluvia o a la falta de ella. Tiempo meteorológico y tiempo cronológico van de la mano.

Si analizamos la palabra quiahuitl la podemos separar en tres partes: qui-a huitl, su significado será “¡que llueva! Un mandato que pide lluvia, ¡Que llueva, que llueva! Qui: es la palabra que ordena y a-huitl: el agua del cielo.  A es agua y huitl una contracción de la palabra ilhuicatl, cielo. Quiahuitl entonces vendría a ser también el “pedimento de agua de lluvia”, un ritual que, hasta hace algunos años, se llevó a cabo en Xochimilco después de una larga sequía que recuerdan algunas personas adultas de esta región. En el norte de México es común el uso de la palabra agüitar para significar un estado depresivo. Se dice: ¡no se agüite!. Esta expresión puede provenir de ahuitl de origen nahuatl. Se podría decir que por extensión es una metáfora de la lluvia el agüitarse, llorar, agua del cielo.

Asimismo desde otra vertiente semántica huitl podría provenir de una contracción de la palabra ilhuitl, palabra nahuatl que significa fiesta, de manera que ilhuitl también puede ser “la fiesta del agua”: la lluvia. Cri cri, el grillito cantor, en su canción “llueve, llueve” es muy elocuente al usar esta figura festiva de la lluvia: “llueve, llueve, ¡huy! como llueve, ¡huy! las gotitas cuando llueve…”  Los mexicanos festejaban la lluvia y por eso su calendario, estuvo asociado al ciclo de este fenómeno natural, tan necesario para la sobrevivencia humana. La primera veintena del calendario agrícola estaba dedicado precisamente al agua de la lluvia bajo el nombre de Atlacahualo, lo dejado por el agua y las veintenas dedicadas a los cerros tepeilhuitl y tepeilhuituntli eran tiempos para festejar a la deidad de la lluvia: Tlaloc, la bebida de la tierra, traducción etimológica de este vocablo. En los cerros y en las altas montañas se adoraba a este numen del tiempo.

Permítanme sugerir un espacio musical.

La siguiente canción brasileña interpretada por Clara Nunes es una buen pretexto para hablar del pedimento de la lluvia en tierras sudamericanas.http://www.youtube.com/watch?v=0yt5ntkHb5I

 





El frío en el calendario prehispánico

13 01 2010

El frío en el calendario prehispánico

El frío en lengua nahuatl se dice zezeltik. Zezeltik es un adjetivo, todos los adjetivos en nahuatl llevan la terminación tik. Por ejemplo pesado se dice etik, picoso cuculiktik, aguado atik, azucarado tzupeliktik etc. Para hablar que el agua esta fría se dice “Atl zezeltik”.

Se ha sugerido que la palabra zezeltik se semeja a la palabra para designar a los pueblos que vivían en las zonas frías de Europa: los celtas, los “zeltik” los de la región del frío.

Las semejanzas culturales entre los celtas de Europa y los pueblos de America precolombina son sorprendentes y no son solo una coincidencia. En algún tiempo estuvimos conectados culturalmente en tiempo y espacio.

En el calendario agrícola de 365 días existía una veintena llamada tititl que significaba el encogimiento, muy probablemente asociado a la contracción de las cosas debido al frío. Esta veintena correspondía a la dieciochoava, a la última antes de contar los 5 días nemontemi

Cuentan las crónicas del siglo XVI que los antiguos mexicanos en esta veintena solían jalarles las extremidades a los niños para que crecieran y no se quedaran encogidos.

El frió también estuvo asociado a las grandes montañas y fue así que Tlaloc fue representado en el Popocatepetl. Tlaloc es una imagen de nieve o hielo que habita en esa montaña. De ahí me parece que surge la idea de hacer muñecos de nieve. La imagen típica de este muñeco es la de un personaje regordete que lleva sombrero; la corona de Tlaloc, lentes; las anteojeras de Tlaloc y en ocasiones su pipa; representando al humo que surge de su cráter y por el cual se le llama Popocatepetl, la montaña que humea, el volcán. La imagen emigró a todo el mundo y ahora como las flores de noche buena y los pavos o guajolotes, especies americanas, forman parte de la imagineria popular del invierno y de la navidad en todo el planeta.





La veintena prehispánica

12 01 2010

1

Cipactli. El cocodrilo.

Cipactli, códice Borgia

Cipactli es el vocablo nahuatl para designar a aquella especie de reptiles que gusta de vivir en las zonas húmedas. Los mayas lo llamaron Imix.

El cocodrilo existe en prácticamente todos los continentes del planeta prefiriendo las latitudes tropicales.

Los pueblos mesoamericanos lo escogieron para representar al primer día de la veintena del calendario prehispánico llamado tonalpohualli.

La etimología de Cipactli equivale a decir el primer animal en la tierra, por eso es el símbolo primigenio de la tierra, como elemento y como planeta. Para los antiguos mexicanos los seres humanos estaban parados metafóricamente encima de un gran cocodrilo.

Llama la atención que se escogiera a este animal como el primer símbolo del calendario, pues es una especie que ha vivido desde la era de los dinosaurios. Isaac Asimov sugirió y propuso, en relación al nombre de los dinosaurios, que estos fueran llamados Dino cocodrilos, pues los cocodrilos están mas emparentados con esos gigantes que con los saurios o lagartos.

También no deja de sorprender el hecho de que los antiguos egipcios tenían a los cocodrilos como un animal sagrado a tal punto que, al igual que a las personas, era embalsamado. El parecido de la palabra egipcia sobek o sabak con la palabra nahuatl cipak, es un elemento que sugiere que las culturas mesoamericanas estuvieron comunicadas, con las culturas del Mediterraneo, en un lejano pasado anterior a la llegada de Colón a tierras americanas.

2

Ehecatl. El viento

Ehecatl, códice Borgia

Ehecatl, códice Borgia

Este vocablo nahuatl se utiliza para designar al viento.

El viento es el segundo día de la veintena de los días del calendario mesoamericano. Es el símbolo de la vida, el aliento de vida, el aire en movimiento, que dentro de nuestro organismo, le proporciona el oxigeno vital.

Si el viento era la vida entonces Quetzalcoatl fue la personificación de este elemento. En los códices al viento se le representaba con la cabeza de este héroe cultural, ataviado con su característico gorro cónico semejante al gorro utilizado por los sacerdotes del cercano y lejano oriente. En la ciudad de México Tenochtitlan tenia su templo cónico, una especie de pirámide circular. Desde este templo era visible el templo de Tlaloc y de Huitzilopochtli. La piramide circular de la zona arqueológica de Cuicuilco al parecer era el templo macro de Ehecatl que al horizonte podía ver al Popocatepetl, el volcán que humea, representación de Tlaloc.

Variados símbolos estuvieron asociados a Ehecatl como por ejemplo: el caracol, la greca escalonada y  la espiral.

En el estado de México se localiza su cerro llamado Ecatepec, nombre de uno de los municipios de aquel estado. El viento es un elemento bienhechor pero como todos los elementos tiene su parte maléfica y puede causar enfermedades, como aquella asociada al mal del viento o “aire”. Los chamanes de México saben curar esta enfermedad.

Este símbolo fue quien representó a una de las grandes eras cosmogónicas y quizá a la primera de ellas, llamada el sol de viento. En el calendario azteca o piedra del sol se le localiza en la parte superior izquierda del anillo central, en una de las aspas del símbolo del movimiento.

3

Calli, la casa

Calli, códice Borgia

Calli, códice Borgia

El nombre nahuatl para el tercer símbolo del calendario era la casa:

calli.

La casa era el recinto físico en donde se desarrollaba alguna actividad humana. No hay que confundir este término con el hogar pues este tiene su propio vocablo: chantli.

Es así como se pueden formar las siguientes palabras con la casa:

Calpulli, conjunto de casas unidas en una comunidad, lo que hoy es un barrio, la unidad orgánica de una comunidad.

xochicalco, el lugar de la casa de las flores.

teocalli, la casa o recinto de los dioses.

Caltonco, hoy caltongo, lugar de casuchas.

Coacalco, lugar de la casa de la serpiente.

Caltzontzin, era el gobernante de un conjunto de 400 calpulli.

La casa era un día calendárico y a su ves el símbolo de uno de los cuatro años con los que se designaban a las 52 combinaciones para los años llamados xiuhmolpilli.

En el códice mendocino se puede ver que el año 2 casa fue cuando se fundó la ciudad de México Tenochtitlán .

El singular diseño para la casa es muy parecido a los diseños que para las mismas tenían los pueblos antiguos de Tailandia. En el museo de las culturas de la ciudad de México pueden observarse estos diseños.

4

Cuetzpalli, la lagartija

Cuetzpalli, códice Borgia

Cuetzpalli, códice Borgia

Era el símbolo del cuarto día del calendario. Los mayas optaron por el maíz. La lagartija era símbolo de virilidad. Si vemos a estos animalitos desde arriba veremos que extiende sus cuatro patas hacia los cuatro puntos cardinales. Es probable que por esa razón se le haya escogido como el cuarto símbolo. Además suele calentarse al sol por lo que esta asociado a esta estrella, denominada como el nahui ollin,

cuatro-movimientos del sol, los cuatro puntos extremos por donde el sol surge y se oculta en un año. Los cuatro puntos son los solsticios vistos al amanecer y al atardecer.

5

Coatl. La serpiente.

Coatl, códice Borgia

Coatl, códice Borgia

La serpiente, coatl en nahuatl, era el quinto símbolo de la veintena del tonalpohualli.

Sostengo que se escogió a este animal porque representa al inicio del segundo periodo de un ciclo sinódico venusino, de 584 días, si se parte del símbolo inicial de la veintena: el cocodrilo. El segundo periodo sinódico de Venus es metafóricamente el periodo gemelo.

El planeta Venus tiene la particularidad de poder verse al amanecer o al atardecer según el momento o disposición orbital con el planeta tierra. Es el lucero matutino o vespertino. En el 2010 vamos a tener la oportunidad de observar la última alineación inferior venusina, antes del paso de Venus por el disco solar, en los días posteriores al 2 de noviembre. El paso de Venus por el disco solar se registrará el 6 de junio del 2012 al amanecer.

La alineación del 2 de noviembre la podremos observar unos minutos antes del amanecer hacia el horizonte oriental y será mejor observada días después a esta fecha, pues la poderosa luz del sol evita que se vislumbre este planeta, al momento de su alineación.

De la palabra coatl se deriva la palabra castellanizada cuate, que significa amigo o gemelo. En Xochimilco es muy común hablar de los gemelos con la palabra “cuate” y a la vez para designar a un amigo, muy amigo o “cuata” para una amiga.

En la tradición judeo-cristiana la serpiente no goza de buena fama pues desde el génesis bíblico se le asocia al mal. Sin embargo, paradójicamente, también se le relaciona con la sabiduría.

La serpiente en el México prehispánico estaba asociada a Quetzalcoatl, el héroe cultural de América y en consecuencia a las bondades de su sabiduría. Quetzalcoatl significa la serpiente con alas preciosas, la serpiente voladora, una especie de dragón o la serpiente preciosa que se alza por los aires. Su imagen la podemos observar en el calendario azteca. En esta majestuosa pieza arqueológica se localiza rodeando este monolito. Dos grandes serpientes con símbolos de alas se tocan frente a frente y cola a cola.

6

Miquiztli, la muerte.

Miquiztli, códice Borgia

Miquiztli, códice Borgia

La muerte o “el morir” es el sexto símbolo de la veintena prehispánica. Las personificaciones mitológicas de este día son Mictlancihuatl y Mictlantecuhtli.

Cihuatl significa mujer y tecuhtli hombre, Mictlan es lugar o región de los muertos, el panteón.

Entonces Mictlancihuatl es la mujer o señora de la región de los muertos y Mictlantecuhtli es el hombre o señor de la región de los muertos.

Todavía en Xochimilco algunos abuelos solían usar la palabra Mictlancihuatl para referirse a la señora de los muertos o la muerte. La Mictlancihuatl tiene su representación en el volcán Iztaccihuatl. Este volcán se traduce como la mujer blanca asociada a la imagen de la muerte. A esta montaña también se le denomina la mujer dormida y es porque el verbo dormir, “temikiztli” en nahuatl, esta asociado semántica y fonéticamente al acto de morir: mikiztli.

En mi opinión la Iztaccihuatl es, ni mas ni menos, la sincrética llorona tan llevada y cantada en las celebraciones de los días de muertos, el 2 de noviembre. Este volcán visto desde las tranquilas aguas de las chinampas de Xochimilco parece estar flotando y de ahí su metáfora mágica de poseer poderes sobrenaturales.

En la época prehispánica la muerte tenía 40 días para recordarse y era en las veintenas intermedias de mihcailhuituntli y mihcailhuitl, 20 días para los muertos pequeños y 20 para los grandes. Ahora solo se les celebran un día para cada uno de ellos, el 31 de octubre y el 1 de noviembre.

7

 Mazatl, el venado.

Mazatl, códice Borgia

Mazatl, códice Borgia

El venado fue el séptimo día de la veintena. Este animalito fue muy venerado en la antigüedad y se le asoció al Sol. En algunos códices se le observa cargando a este astro en sus espaldas. El día de las mulitas, muy celebrado en el centro de México debe estar asociado a este animalito. Es una festividad sincrética y el venado, cargador del sol se transformó en mulita. La fiesta caía en los alrededores del solsticio de verano durante el siglo XVI. El Sol visto desde el Xochitepec en Xochimilco surge por las laderas de Tlamacas, que en nahuatl significa “la región del cargador”.

Si en estas fechas se adornan a los niños con ropas indígenas es porque en las leyendas y mitos huicholes se considera que el niño Sol fue quien con su poder ayudo a los seres humanos a desarrollar su cultura. Actualmente a inicios de Junio los Huicholes celebran significativos rituales al niño Sol.

Los huicholes y algunos pueblos del norte de México ven en las huellas del venado la presencia del Jícuri o Peyote. Pueblos como estos son grandes caminantes y necesitan de este alucinógeno para soportar las duras caminatas, además de proporcionarles la capacidad de hablar con la naturaleza de manera ritual y sagrada.

Mazatlán, en Sinaloa significa el lugar de los venados. Por su parte en Oaxaca el venado hace su presencia en el cerro y la región que lleva su nombre: Mazatepec, sus habitantes son llamados mazatecos y poseen un idioma propio llamado igualmente: mazateco. La legendaria María Sabina procedía de esta región.

¿No se les hace curiosa la relación que en los pueblos americanos se hace del venado como un símbolo solar y la imagen de Santa Claus, arrastrado por sendos “venados” en una fecha eminentemente solar?

8

Tuchtli, el conejo

Tuchtli, códice Borgia

Tuchtli, códice Borgia

El conejo es el octavo símbolo de la veintena prehispánica. El conejo estuvo asociado a la luna. En algunos códices se le observa cargándola y en otros como la figura que se dibuja dentro de en luna llena.

La luna fue muy bien estudiada por los sabios tonalpohuahquetl. Sabían a la perfección su ciclo sinódico y sideral. Con estos datos podían predecir eclipses de sol y de luna. Lugares como Tuxtla, Tuxpan, Tuchtepec, Tuxtepec, están relacionadas a la denominación del conejo. En Tepoztlan, región del estado de Morelos, el conejo fue elevado al rango de la deidad ome tochtli, numen del pulque.

En el calendario prehispánico el conejo era, a la ves del símbolo de un día, símbolo de un año.

9

Atl, el agua

Atl, códice Borgia

Atl, códice Borgia

Era el noveno símbolo del calendario y su deidad fue Chalchiuhtlicue, la de las faldas de chalchihuites, piedras preciosas, color turquesa, las pulidas piedras de los ríos, las faldas azules también son una bella metáfora de las aguas de los ríos. Por eso esta deidad representaba al agua depositada en la superficie terrestre. En contraparte, su pareja era Tlaloc, deidad del agua de los cielos presente en forma de nubes o en las altas montañas en forma de hielo o nieve.

Al parecer la palabra de origen griego Atlántico, (A-tlan-tic-co) este asociada a la palabra nahuatl atl y es muy probable pues Atlan significa abundancia de agua y la terminación co lugar. Así mismo si conocemos que las terminaciones tic en nahuatl determinan a los adjetivos podemos suponer que atlantic signifique anegado en grado sumo, abundancia de agua en calidad de adjetivo. Por lo tanto Atlántico significa literalmente el lugar anegado, por extensión un océano.

Los seres del Mediterráneo seguramente compartían un mismo idioma con los habitantes mesoamericanos del periodo clásico de los griegos y seguramente haya sido un tipo de protonahuatl.

10

Itzcuintli, el perro.

Itzcuintli, códice Borgia

Itzcuintli, códice Borgia

El perro fue el décimo símbolo del calendario. Este perro carece de pelo porque, según las leyendas, fue arrojado al fuego. La temperatura de este perro es magnifica para que algunas personas, no solo lo adopten como mascotas sino que, les ayude a calmar los dolores de las reumas.

El perro como en muchas otras culturas antiguas era considerado un ejemplar acompañante del ser humano en la vida y en la muerte. Al morir una persona, el perro sabía acompañar a los difuntos a cruzar los nueve ríos para llegar al Mictlan. La gente mayor de Xochimilco cuenta, que si una persona se frota los ojos con las lagañas o chinguiñas de los perros, se puede acceder a tener visiones del inframundo.

Itzcuintli es la palabra nahuatl de la que se derivo la voz “escuincle” para designar a los niños de manera peyorativa.

El día 9-perro o chicnahui itzcuintli era el día dedicado a Chantico, la patrona de Xochimilco, la diosa del fuego del hogar. Era una deidad que estuvo asociada al planeta Venus y a los ciclos de 52 años.

En Chiapas aun se conserva el nombre de un lugar dedicado al perro llamado Itzcuintla.

11

Uzumactli, el mono

Uzumactli, códice Borgia

Uzumactli, códice Borgia

Este animalito era el onceavo de la veintena. Un enorme río del sureste mexicano lleva su nombre Usumacinta, río de monos, nace en Guatemala y desemboca en Tabasco.

El mono era el símbolo de la música y de la alegría. El emperador Moctezuma lleva su nombre Motecuhuzumatzin.

En la leyenda de los soles cosmogónicos se cuenta que la humanidad, fabricada de madera de colorín por los dioses, fue trasformada en monos. Solo cuando las personas fueron hechas de maíz surgió el ser humano como lo conocemos. Esta leyenda metafóricamente antecede a la teoría evolucionista de Darwin pues el paso de mono a hombre se dio como consecuencia del conocimiento de la agricultura. Algunos monos decidieron seguir viviendo en los árboles y vivir de sus frutos y otros prefirieron cultivar sus alimentos y en este caso del maíz como el principal de ellos.

12

Malinalli, fibra de maguey.

Malinalli, códice Borgia

Malinalli, códice Borgia

Malinalli es el símbolo doceavo de la veintena calendárica. Se le conoce a este símbolo con el nombre de hierba torcida o torcedura de un lazo. La novedosa traducción que hago a este símbolo se basa en el hecho de que el símbolo representado en los códices esta formado por lo general por una mandíbula inferior de un ser humano al cual le surgen unas ciertas hojas largas de un vegetal. En mi humilde opinión creo que es la primera vez que al símbolo malinalli se le menciona como a la fibra de maguey. Vegetal en su estado seco o muerto, por eso la mandíbula con sus hojas largas torcidas.

En algunos mitos se cuenta que Quetzalcoatl hace resurgir al maguey con su sabiduría.

El maguey en su forma viviente se le llama metl sin embargo este no es el nombre con el que aparece en la veintena, ¿porqué? , en mi opinión es porque el maguey también tenía una gran utilidad después de estar vivo. Cuando se secan sus pencas surgen las fibras con las que se fabrica el mecate. Aunque estas fibras pueden extraerse de las pencas verdes. El mecate, mecatl en nahuatl, es el lazo o cordón que se usa como tendedero para colgar la ropa húmeda acabada de lavar. Las fibras del maguey también sirven para tejer costales y tapetes de un acabado un tanto burdo pero prácticos.

La deidad Malinalli llevaba un cordel de este material colgando en las manos. Si a malinalli se le traduce como hierba torcida es porque el lazo se fabrica torciendo las fibras del maguey. En algunos textos del siglo XVI se le menciona con el nombre de “cierta hierba” porque no conocían a que hierba se referían nuestros antiguos mexicanos.

En el calendario azteca o piedra del Sol, la contraparte o símbolo opuesto de malinalli es ehecatl, representante de Quetzalcoatl, metafóricamente su compañero sentimental. Malinalli es Mayahuel, el numen del maguey y Malinalxuchitl, la flor de malinalli  es una advocación de esta misma deidad. Esta dibujada con el símbolo genérico de la flor, la misma que representa a las flores de la toponimia de Xochimilco. La flor del maguey era en ese sentido la flor de flores por su gran tamaño al surgir del maguey maduro. Mayahuel es sacrificada al cortarla la larga flor de esta especie, para poder extraer la sabia embriagante, la bebida ritual por antonomasia de los mexicanos: el pulque. En consecuencia Mayahuel se transforma en Malinalli.

En un mito prehispánico se dice que Quetzalcoatl es embriagado con pulque y engañado por el amor de una bella mujer, razón por la cual sintiéndose avergonzado decide abandonar Tula y dirigirse hacia Coatzacoalcos o mejor dicho “Quetzalcoatlco

Por eso cuando llega Hernán Cortés es presentado, por los confundidos mexicanos, con una bella mujer indígena llamada Mallinaltzin o mejor conocida como la Malinche, creyendo que este hombre del mediterráneo era el mismísimo  Quetzalcoatl.

Más adelante se analizará las asociaciones de ésta deidad con la sincrética Virgen de Guadalupe, imagen mítica elaborada en una superficie tejida de fibra del maguey: el ayate de Juan Diego.

13

Acatl, planta de maiz y carrizo .

Acatl, códice Borgia

Acatl, códice Borgia

El carrizo es el treceavo símbolo del calendario prehispánico. Originalmente el símbolo colocado en la treceava posición debió haber sido el maíz. El investigador Enrique Florescano así lo refiere y documenta esta hipótesis en su libro “el mito de Quetzalcoatl”.

El carrizo es una planta que por su parecido con el bambú también se le llama falso bambú, era uno de los símbolos esotéricos de Quetzalcoatl y en particular a ce-acatl, uno carrizo, combinación calendárica del tonalpohualli que iniciaba el segundo periodo de 52 días. Ce acatl, día y año en el que nace y muere Quetzalcoatl, con la promesa de que regresaría.

En Xochimilco se le conoce al carrizo también con el nombre de otate, otlatl en nahuatl. En los escritos del siglo XVI también se refiere a este símbolo con el nombre de caña. Llama la atención que en toda Mesoamérica el término caña se refirió mas al tallo del maíz que al carrizo y posteriormente a la planta de donde se extrae el azúcar, la caña de azúcar. Sin embargo esta última fue traída de África para su cultivo en América durante la época colonial. Hasta hace algunos años todavía era posible ver que en algunas regiones, dedicadas al cultivo del maíz, se vendieran las cañas dulces de cierta especie de esta planta, el tallo tenía una coloración morada y por la zona de Topilejo se vendían a las orillas de la carretera, era una caña para masticar y degustar, no era para producir elote o maíz. Topilejo, vocablo nahuatl deformado, estaba asociado al lugar de los topiles o jefes guardianes. Topilejo es una región aledaña al estado de Morelos, lugar en donde se cree que nació Quetzalcoatl. Topil significa nuestro pequeño y era una denominación también para designar al bastón de mando de los líderes de un pueblo. Quetzalcoatl portaba su topilli. Por eso considero que la denominación ce- acatl para Quetzalcoatl podría traducirse como uno-maiz. Quetzalcoatl transformado en la planta del maíz. El guarismo uno que en nahuatl se dice: centli, también puede estar asociado, por una variación fonética, al vocablo para designar al grano de maiz o cintli.

Sincréticamente la combinación uno-carrizo está asociada al día 2 de febrero, el día de la candelaria, el día de los tamales hechos de maíz. En este día en Xochimilco se bendicen las semillas de maíz que han de sembrarse para la cosecha anual. Se venera al niño dios en la forma del Niñopa, que cambia de jefe guardián o mayordomo, el niño Quetzalcoatl, Topiltzin, nuestro pequeñito, nuestro guía y guardian.

Si consideramos el inicio de un tonalpohualli en la combinación 1-cocodrilo, en el 12 de diciembre, día de la virgen de Guadalupe, llegaremos al 2 de febrero a la combinación 1-acatl, uno-planta de maíz o si se prefiere uno-carrizo.

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Ocelotl, el jaguar

Ocelotl, códice Borgia

Ocelotl, códice Borgia

El jaguar era el decimocuarto símbolo de la veintena prehispánica, era la representación de la noche ya que las manchas del jaguar representaban las estrellas  y fue una designación para uno de los cinco soles cosmogónicos. Ocelotl es el vocablo nahuatl para este felino y existe una población en México dedicada a este animal Ocelotlan, región de jaguares. En algunas zonas del sur de México se le llama también el tecuani y de ahí que Tehuantepec, deformación lingúistica de Tehuantepec, sea traducido como el cerro o la montaña del jaguar. En la rueda calendárica zodiacal, el jaguar tiene al símbolo de la lagartija como oponente debido a que este último animalito es débil.  El jaguar entonces es la representación de la energía física por antonomasia.

Cuando el jaguar ruge en las selvas semeja el trueno que precede a la tormenta y por tal motivo se le asoció con Tlaloc la deidad de la lluvia representada con colmillos de jaguar. Un simbolismo semejante a la deidad sudamericana de la cultura de Chavin de Huantar, contemporánea de los olmecas, en donde se han encontrado piezas esculturales llamadas cabezas clava, representaciones de la deidad de la lluvia. Por eso no es errónea la denominación que se le dio en su momento a la escultura del Chac Mool, la deidad maya de la lluvia, cuyo significado es jaguar.

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Cuauhtli , el águila

Cuauhtli, códice Borgia

El águila fue el símbolo décimo quinto de la veintena prehispánica. Este majestuoso animal es el rey de los cielos, domina el vuelo y su vista incomparable hace de él un excelente representante del sol.

Cuando el águila descendía en su vuelo semejaba al sol en su ocaso, el atardecer. En lengua nahuatl esta representación corresponde al vocablo de Cuauhtémoc, el águila que desciende.

En el escudo nacional el águila representa al sol en su posición cenital. Este símbolo tiene como su oponente, en la rueda zodiacal vigesimal, a la serpiente y bajo una óptica naturalista  se observa las  oposiciones en cuanto a sus relaciones de fuerza; el águila devora a las serpientes. De manera que el águila y la serpiente representan  una paradójica dualidad, dos animales unidos por una trágica realidad.

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Cuscacuauhtli, el cóndor, el águila de collar

Cuscacuauhtli, códice Borgia

Cuscacuauhtli, códice Borgia

El rey de los buitres es en definitiva el cóndor, en nahuatl el águila de collar, porque esta gran ave posee un collar de fino plumaje alrededor de su cuello. Cusca es collar y cuauhtli es águila. Es notable la coincidencia de la palabra nahuatl Cusca con la palabra quechua Cusco, región montañosa de los Andes Peruanos y sitio en donde se ubicó la sede del Tahuantinsuyo, del imperio Inca.

En cierto sentido hay cierta correspondencia pues Cusco representa el centro de los cuatro rumbos, se pondría decir que es el collar de donde surgen las cuatro coordenadas.

A mi parecer, no es gratuita la relación que se hace en el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, de dos aves características de América, el águila y el cóndor, estampadas en el diseño de este emblema universitario. Su paralelismo con la Universidad Andina de San Carlos se asocia con el momento en la cual estas dos instituciones fueron creadas. A decir de los Peruanos, la Universidad de San Carlos fue la primera en América.

Los antiguos creían que el cóndor moraba entre los muertos y entre los sueños de los vivos. En el códice Borgia se le ha emparentado con el guajolote, debido quizá a que este animal estaba decorado con un chalchihuitl alrededor de su cuello, su collar de piedras preciosas.

En la cultura Persa este animal es de suma importancia pues al parecer es la fuente del símbolo del Aura Mazda, símbolo de Zoroastro o Zaratustra. Este símbolo esta constituido por dos grandes alas de un ave mayor que en el centro tiene un gran collar.

En la cultura Egipcia también aparece este símbolo, debido a la presencia Persa en esta región africana.

Sabemos que actualmente el cóndor es un habitante de la región andina sudamericana, pero entonces ¿porque aparece el mismo animal simbólico entre los Persas? Quizá la respuesta este en la posibilidad de que estos antiguos pueblos, el inca o Aymara y el Persa, en algún punto de la historia pasada estuvieron en contacto directo.

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Ollin o si se desea Ullin, el movimiento

Ollin, códice Borgia

Ollin, códice Borgia

Fue el símbolo  décimo séptimo de la veintena del tonalpohualli y del calendario agrícola. Representa el movimiento del sol. Su símbolo opuesto es el venado, animal que en algunos códices se muestra cargando al astro rey. Es el venado dorado que equivale en términos metafóricos al sol.

Lingüísticamente llama la atención la semejanza entre el vocablo nahuatl moollin que quiere decir se mueve y la palabra castellana molino, que al igual que la primera se refiere al movimiento de algo que se mueve. La palabra nahuatl mulcaxitl esta asociada a la expresión “se mueve” pues esta maquina ancestral, el molcajete, se mueve por la acción de la fuerza de la mano, con un texolotl, para moler un sin fin de vegetales que sirven para preparar las salsas y el famoso mole que en esa antigüedad se molía con este objeto de piedra. Esta es me parece la razón de la supervivencia de este adminículo.

Mas aún de llamar la atención es la semejanza del vocablo ollin con el inicio de la palabra griega Olimpiada que contiene en su inicio el sonido de ollin y que fonéticamente equivale a olím. la Olimpiada se celebraba cada cuatro años y en Mesoamérica el símbolo del 4 -movimiento, nahui ollin, tiene el mismo concepto astronómico pues cada cuatro anos se debía aumentar a un día el calendario agrícola para recuperar la misma posición del sol en el horizonte, un mecanismo que trataba de obtener la exactitud del año trópico.
La palabra tlazolli que contiene a la sílaba olli era un alimento sagrado de los antiguos mexicanos, en diminutivo esta palabra significa amorcito tlazoltzin y tlazolteotl era la deidad del amor.
El juego de pelota estuvo asociado a este símbolo y se llamaba ullama.
El pueblo en movimiento olmecatl fue la cultura madre de los mesoamericanos y el pueblo tolteca posterior a ellos parece  estar asociado a ellos pues si analizamos la palabra tolteca esta significa nuestra gente en movimiento. Tule se ha traducido como una planta acuática muy prolífica de ciertos lagos de México pero también puede ser un vocablo compuesto por to y ulli de manera que formo la palabra tullí, tu significa nuestro y ulli movimiento. En conjunto la palabra Tolteca podría traducirse como la nuestro pueblo en movimiento o nuestra gente en movimiento.

El símbolo ollin fue el último de los soles cosmogónicos que vivieron los antiguos mexicanos llamado nahui ollin y su representación mas detallada se encuentra en la piedra del sol, lo constituye el rostro de tonatiuh y sus cuatro aspas como de un molino en donde se colocaron cuatro soles cosmogónicos haciendo un total de cinco de ellos. El quinto Sol era el de movimiento y se decía que la humanidad perecería por efecto de los terremotos.

El símbolo ollin estuvo evidentemente asociado al Sol pero también a los movimientos de tierra.

Con el desarrollo de la tecnología moderna, todo parece indicar que hay una relación entre el astro Rey y los terremotos, pues  al parecer las explosiones solares, también llamadas fulguraciones Carrington, muy probablemente muevan el núcleo de la tierra y este a su ves comprometa a la corteza terrestre provocando algunas fracturas y con ellas los terremotos. Si esto se va verificando en las investigaciones, al respecto de los efectos de las manchas solares y de las explosiones solares, resultaría impresionante el grado de conocimiento que los pueblos mesoamericanos tuvieron acerca de los efectos de la actividad solar sobre la tierra.

El doctor Atl, seudónimo de Gerardo Murilo, pintor mexicano de inicios del siglo XX nombró a su esposa y bella musa con el apelativo de Nahui ollin .
Hoy en día existe una población que recuerda a este sol cosmogónico y se localiza en el estado de Veracruz, se llama Naolinco cuyo significado es: en el sitio del nahui ollin.

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Tecpatl, el pedernal

Tecpatl, códice Borgia

Tecpatl, códice Borgia

El pedernal fue el décimo octavo símbolo de la veintena prehispánica. Su diseño es un cuchillo o navaja hecha de piedra. Pareciera que este diseño esta formado por el área de intersección entre dos círculos. Considero que el pedernal es el símbolo del eclipse solar, tonatiuhcuallo en nahuatl, causado por la interposición de la Luna entre la tierra y el Sol.

En un eclipse anular de Sol es muy claro observar como el astro Rey esta mutilado por una porción de su disco. La porción mutilada es un tecpatl. Asimismo durante un eclipse total de Sol se puede ver como este pedernal se va ensanchando hasta cubrir la totalidad del Sol.

Dentro del anillo de los veinte días calendáricos el conejo esta opuesto al pedernal y simboliza a la Luna. El conejo represente a la luna llena y el pedernal a la luna nueva. La oquedad que se realiza al centro del maguey, para extraer su savia llamada agua miel y con la que se fabrica el pulque, semeja una olla que se representó en los códices como la olla de la luna. Cuando esta llena de su blanquecina savia esta en su fase de luna llena. En la mitología el conejo se toma aquella agua y se emborracha dejando la olla vacía, la luna nueva, solo queda una piedra, el tecpatl, en su interior, la piedra que cubre la oquedad del maguey, para proteger al líquido ritual de las lluvias y el polvo.

El proceso de extraer aguamiel del maguey es repetitivo, la oquedad se llena al cabo de algunos días y se le extrae el líquido dejándolo vacío hasta que se vuelva a llenar para repetir el proceso. La operación semeja los procesos de luna llena y luna nueva.

El pedernal estuvo asociado a la Luna y todavía hasta nuestros días queda en la memoria de los pueblos indígenas el mito de cuidar a las mujeres embarazadas de un eclipse. Si ellas no se protegen con un pedernal, navaja o tijeras, el  hijo en el vientre podría nacer con el labio leporino. Este labio recuerda la forma de la boca de los  conejos y ellos estuvieron asociados a la luna. El conejo, visible en la fase de plenitud de este satélite, fue dibujado en algunos códices cargando a la Luna.

En la mitología de la India es exactamente igual esta imagen y no solo la del conejo sino también la del venado que carga al Sol. Cosa curiosa resulta el saber que también los chinos ven en la cara de la luna un conejo.

El pedernal formó parte de las simbologías para los años prehispánicos. El primer año era la casa, el segundo el conejo, el tercero el carrizo y el cuarto el pedernal.

El pedernal forma parte del emblema nacional y en su escudo aparece como la piedra de donde surge el nopal pues en un año ce tecpatl, uno pedernal, se inicio la fundación de México Tenochtitlan, fue el año cuando se colocó la primera piedra. Por eso el rito, de colocar la primera piedra cuando se inicia una construcción, sigue vivo entre los mexicanos.

El pueblo Chichimeca y Purepecha veneraba una gran piedra, un monolito natural llamado actualmente: Peña de Bernal, localizado en el estado de Querétaro.

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Quiahuitl, la lluvia

Quiahuitl, códice Borgia

Quiahuitl, códice Borgia

En nahuatl el tiempo se dice cahuitl un vocablo muy parecido para el que se designa a la lluvia: quiahuitl.

La semejanza fonética es interesante y puede remitirnos a que en un pasado los dos significados, tiempo y lluvia, tuvieran los mismos fonemas. Hoy en día se dice “el estado del tiempo” para designar al estado del clima el cual siempre se asocia a la lluvia o a la falta de ella. Tiempo meteorológico y tiempo cronológico van de la mano.

Si analizamos la palabra quiahuitl la podemos separar en tres partes: qui-a huitl, su significado será “¡que llueva! Un mandato que pide lluvia, ¡Que llueva, que llueva! Qui: es la palabra que ordena y a-huitl: el agua del cielo.  A es agua y huitl una contracción de la palabra ilhuicatl, cielo. Quiahuitl entonces vendría a ser también el “pedimento de agua de lluvia”, un ritual que, hasta hace algunos años, se llevó a cabo en Xochimilco después de una larga sequía que recuerdan algunas personas adultas de esta región. En el norte de México es común el uso de la palabra agüitar para significar un estado depresivo. Se dice: ¡no se agüite!. Esta expresión puede provenir de ahuitl de origen nahuatl. Se podría decir que por extensión es una metáfora de la lluvia el agütarse, llorar, agua del cielo.

Asimismo desde otra vertiente semántica huitl podría provenir de una contracción de la palabra ilhuitl, palabra nahuatl que significa fiesta, de manera que ilhuitl también puede ser “la fiesta del agua”: la lluvia. Cri cri, el grillito cantor, en su canción “el chorrito” es muy elocuente al usar esta figura festiva de la lluvia: “llueve, llueve, ¡huy! como llueve, ¡huy! las gotitas cuando llueve…”  Los mexicanos festejaban la lluvia y por eso su calendario, estuvo asociado al ciclo de este fenómeno natural, tan necesario para la sobrevivencia humana. La primera veintena del calendario agrícola estaba dedicado precisamente al agua de la lluvia bajo el nombre de Atlacahualo, lo dejado por el agua y las veintenas dedicadas a los cerros tepeilhuitl y tepeilhuituntli eran tiempos para festejar a la deidad de la lluvia: Tlaloc, la bebida de la tierra, traducción etimológica de este vocablo. En los cerros y en las altas montañas se adoraba a este numen del tiempo. El gran Tlaloc era el Popocatepetl, el volcán emblemático del Valle de México y a este volcán estuvo dedicado uno de los cinco soles cosmogónicos: El Sol de Lluvia, la lluvia de fuego.

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Xuchitl, la flor

Xuchitl, códice Borgia

Xuchitl, códice Borgia

La flor fue el último de los símbolos de la veintena prehispánica. Esta colocada en el sitio número veinte y por esta razón el cempaxuchitl, o cempohualxuchitl, tiene un enorme significado calendárico pues la etimología de esta flor representa a la flor vigesimal.

Uno de los diseños de este símbolo estuvo basado en la flor del perrito. En el apartado dedicado a la toponimia de  Xochimilco de este mismo Blog se puede leer el análisis que hago para sustentar dicha hipótesis.

La flor era el símbolo sintético del tonalpohualli. Un diseño cruciforme de la flor representa a la serie de los 260 días en su totalidad. Los mayas utilizaron este símbolo para representar al guarismo cero, antes de la invención de esta herramienta matemática realizada en las culturas de la India.

La región mesoamericana representativa de este símbolo es Xochimilco. Xochimilco es el lugar de las milpas de flores y no solo eso sino también el lugar en donde se computaba el tonalpohualli. Desde su cerro llamado Xochitepec, el cerro de la flor, se podía ver al Sol surgir por el horizonte oriental y así estructurar un calendario de horizonte.

El maestro arqueoastrónomo Rafael Zimbrón, notó que durante el solsticio de invierno, el sol surgía por la punta del volcán Popocatepetl si se tomaba como punto de observación al Xochitepec.

A partir de este momento y de esta posición es posible detectar el momento y el sitio en el que el Sol recorre 260 días y esa posición la registré un 7 de septiembre cuando el Sol surgía del cerro papayo. Este cerro debió haberse llamado Papallo, la mariposa, insecto asociado a la flor.

En la mitología Xochiquetzalli, la flor alada o la flor preciosa es una mariposa. Su dualidad era Xochipilli, el príncipe de las flores.

El recorrido del Sol a partir del solsticio de invierno hasta la concreción de los 260 días recuerda dos fechas importantes para la religiosidad de los mexicanos pues si nos vamos hacia el siglo XVI, sucede que esta secuencia se computaba desde el 12 de diciembre hasta el 28 de agosto. Durante el proceso del sincretismo religioso estas fechas quedaron enmarcadas como la festividad a la virgen de Guadalupe y la realizada a San Agustín. Las dos festividades están enmarcadas por las mas grandes peregrinaciones que se realizan en Xochimilco.

Los mayas tenian al símbolo 4-flor como el final de una serie de 260 días y de una larguísima secuencia de 1872000 días.  El 21 de diciembre del 2012 concluirá esa secuencia y al amanecer habrá de dar término el día 4-flor, iniciando una nueva serie del mismo número de días.

Si queremos seguir la secuencia de estos últimos días de la serie maya les recomiendo ver en este blog el tonalpohualli completo llamado tzolkin para los mayas. El 15 de febrero del 2005 da inicio una serie de 260 días, 1040 días antes de iniciar la nueva era.





Vive la experiencia de sentir el tiempo

11 11 2009

 

Después de estudiar algunos años el fenómeno cultural del tiempo, he llegado a la conclusión de que el desconocimiento de esta dimensión es una de las fuentes primordiales de los desencuentros entre las parejas contemporáneas que no se dan el tiempo para disfrutar la vida.

Y no se diga de las sociedades que luchan por imponer sus ritmos de vida. Por eso atrévete a gastar el tiempo en nada, solo para verlo pasar. Aun cuando estemos en un cuarto oscuro el tiempo no pasa en vano, surgen pensamientos y es una experiencia vital, si así uno se lo propone, y con una carga altamente subversiva. El poder se extingue y los líderes se caen. Solo estas tú y tu tiempo. Solo existes tú y la realidad que quieras inventar. Cuando estamos exentos a estímulos externos podemos ver al tiempo y es muy excitante de verdad. Este ejercicio lo hacía San Agustín y logró escribir un gran tratado en donde el tiempo fue uno de sus objetos de estudio.

Mira los movimientos de las nubes que nunca son iguales. Color, forma, movimiento, es espectacular. Ver las nubes es una experiencia minimalista que de alguna manera deja sentir el tiempo pero también lo podemos ver en el metro, en un jardín, observando una planta o algún animalito etc. Quizá los autistas y los Dawn tengan esa capacidad que se les es negada por la sociedad contemporánea que vive a velocidades vertiginosas repletas de estímulos. El tiempo de vida que un ser humano en combinación con la capacidad que tiene para imaginar el futuro es muy corto. Eso produce mucha angustia en aquellos seres que ven a corto plazo y que no poseen un sentimiento de trascendencia. El tiempo y los ritmos es una de las claves de primer orden en el método Waldorf que Goethe creó para la educación infantil. Saber vivir sin angustia del tiempo es todo un arte, constituye toda una filosofía. Los indios de la India tienen al tiempo como una de sus piedras angulares y no por nada uno de sus símbolos es la rueda del tiempo, la rueca para hilar, la misma que Gandhi usó en su protesta pacífica. Tejía su ropa al ritmo del ser humano y no de las máquinas. Los pueblos antiguos como los mayas, los chinos, los indios, etc. poseían la percepción de un tiempo largo. De esa manera se podía mitigar la efímera vida de un ser humano. A esto habría de agregar que se tenia el concepto del eterno retorno, concepto que en la antigua Persia influyó en la cultura precristiana y que preconizaba la vida eterna, el tiempo eterno.