Axayacatl, la máscara del Sol.

14 08 2013
Axayacatl como Tonatiuh.

Axayacatl como Tonatiuh.

Al Sol no se le puede ver, su verdadero rostro está oculto debajo de una máscara resplandeciente, de oro. Así debieron haber pensado los pueblos de la antigua Asia, Egipto y Mesoamérica.

En Japón la deidad solar está representada por Amaterasu, personificación femenina de rostro muy pálido. Actualmente quien representa teatralmente a este personaje en el ritual sintoísta lleva una máscara blanca. En Japonés mascara se dice omen: おめん, y también kamen:  仮面. El primer ideograma chino o kanji japonés se pronuncia kari仮, curiosa coincidencia a la palabra de español “cara” que sugiere rostro, máscara.

ImagenTutankamón

Tutankamón

En Egipto tenemos como referencia a la máscara mas famosa, la de Tutankamón. La máscara es de oro, resplandeciente, el rostro del Sol. Como en el japonés la palabra omen aparece como amón en egipcio, la máscara, el rostro.

En la América Andina y en Mesoamérica fue muy semejante, al sol se le representó con una máscara de oro, Inti y Tonatiuh.

En el calendario azteca la máscara del sol de agua o de lluvia, Axayacatl, está representada en el centro de este enorme monolito de 360 cms de diámetro.

Máscara de turqueza, cultura azteca.

Máscara de turqueza, cultura azteca.

Axayacatl significa en náhuatl: El de la máscara de agua. La máscara de agua es Tlaloc, el dios de la lluvia.

Amaterasu

Amaterasu

aparicion

Virgen de Guadalupe

Virgen de Guadalupe

En Mesoamérica en el cerro del Tepeyac cuyo significado es: “cerro de la máscara” se veneró a una deidad semejante a la Amatersu japonesa; la virgen de Guadalupe, surgida de un resplandor solar, El Sol visto como una deidad femenina.

Partimos de una misma raíz cultural desde hace miles de años, conozcamos el verdadero rostro de la historia y pongámonos la máscara de las verdades ancestrales.

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Martes 13

13 09 2011

Marte 13

Es muy común en México que este día este relacionado a acontecimientos nefastos. Dice el dicho popular: “martes 13 ni te cases ni te embarques”.

Un acontecimiento de enorme importancia que sucedió en México a principios del siglo XVI fue la última batalla que dieron los aztecas en contra de los invasores españoles. Sucedió como cuentan las crónicas el 13 de agosto de 1521, era martes, martes 13. Esta fecha debió de ser atendida años después por los indígenas mexicanos, que ya empezaban a conocer el sistema calendárico Juliano, para tomarla como punto de referencia para sus correlaciones con el calendario antiguo de México, el Tonalpohualli. La fecha prehispánica correspondió a la combinación: 1- serpiente de la media noche hasta la salida del Sol y 2-muerte desde la salida del Sol hasta el nuevo día. Recordemos que los días la antigüedad prehispánica comenzaron siempre al amanecer.





Así bailaba Zaratustra o la verdadera historia del chinelo.

15 10 2010
Chinelo

Chinelo

Día a día un bailarín vestido con el atuendo de un auténtico y original Persa recorre las calles de Xochimilco, ese personaje es el chinelo.
El Chinelo es un danzante que en grupo de varios de ellos se reúnen en lo que ellos llaman comparsas, con el único fin de danzar o brincar durante el recorrido que acompaña cotidianamente al niñopa o niño dios venerado en la comunidad de Xochimilco.
Bailan al ritmo de una suite de cortos movimientos musicales. Se dice que esta música fue rescatada de los silbidos de un personaje autóctono de las regiones de Tlayacapa o de Yecapixtla, poblaciones cercanas a los volcanes del valle de México.
¿Porqué visten así los chinelos? El presente ensayo trata de demostrar que estos personajes visten así porque son el vivo recuerdo de la presencia Persa en mesoamérica en épocas anteriores al llamado “descubrimiento” de este continente.
Origen de la palabra Chinelo. La palabra viene de una semejante: chinela, que es una zapatilla de piel y suela delgada que carece de talón, también conocidas con el nombre de Chanelas.
Pintura de un Persa de Iman Maleki, artista Iraní.

Pintura de un Persa de Iman Maleki, artista Iraní.

Estas zapatillas son características del atuendo de los Chinelos y el prolífico y genial muralista Diego Rivera los dejaría para la inmortalidad en una de sus famosas obras llamada el Carnaval.

Carnaval de la vida mexicana. Fresco de Diego Rivera

Carnaval de la vida mexicana. Fresco pintado por Diego Rivera ubicado en el Palacio de las Bellas Artes, Mexico, DF.

En este mural se ve al Chinelo portar sus chinelas largas y puntiagudas. Actualmente las cuadrillas de chinelos han cambiado estas zapatillas por un  par de cómodos tenis.
Iconografía del Chinelo. El atuendo del Chinelo es una réplica exacta del traje de un típico sabio persa o Mago. Persia corresponde al antiguo estado de Irán y en su  antigua capital, Persépolis, se esculpieron en ciertas paredes a un desfile de estos personajes. Los Magos o sabios Persas eran los mismos que fueron a adorar al niño dios, Jesucristo. aura mazdaaaEl mago persa es una recreación de Ahura Mazda, deidad benefactora del Zoroastrismo. Zaratustra o Zoroastro lo veneraba y su influencia llegó a todo el mundo árabe.
Mago Persa

Mago Persa

En un tiempo lejano estos personajes debieron haber llegado a tierras americanas mucho antes que lo hiciera Cristóbal Colón. El hecho de que estos personajes vengan de las regiones de los alrededores de los volcanes del valle de México indica que estuvieron ahí por dos razones: Veneraban al fuego, al fuego de los volcanes y por otra parte se encontraban prácticamente en la misma latitud de la Meca, la región sagrada del mundo islámico que en un tiempo fue influenciada por el mazdeísmo.
Persépolis

Persépolis

En la literatura Persa nos encontramos con el siguiente pasaje mitológico que bien parece a los mitos prehispánicos de los cinco soles esculpidos en diversas piedras de las culturas mesoamericanas como el calendario azteca:
El libro de los reyes.[1]
Creación del mundo: Dios ha creado el mundo de la nada. Ha hecho sin esfuerzo alguno nacer la materia de los cuatro elementos: el fuego, el aire, el agua y la tierra.
El fuego empezó a difundirse y produjo la sequedad; vino después el reposo del que nacieron el frío y la humedad.
Estos cuatro elementos formaron un mundo transitorio donde aparecieron seres de todas clases.
Los cielos se envolvieron uno en otro y, cuando todo estuvo en armonía, empezaron sus movimientos.
Los cinco soles. Museo Peabody de Historia Natural. Universidad de Yale.

Los cinco soles. Museo Peabody de Historia Natural. Universidad de Yale.


[1] Joyas de la literaturas Orientales. Ediciones Pavlov, México D.F.




Tsunami y el ahuizotl.

7 03 2010

símbolo del agua, códice fejervary-Mayer

símbolo del agua, códice fejervary-Mayer

Tsunami y el ahuizotl.

Como todos sabemos los tsunamis son aquellas olas gigantescas que suelen destrozar pueblos enteros que viven en las costas del mar. La palabra viene del Japones y significa ola en el puerto, tsu-puerto y nami-ola. Uno de estos fenómenos se acaba de dar hace unas horas en Japón, la fecha en América fué el 11 de marzo del 2011. El día en el tonalpohualli correspondió al 3-agua. El agua era simbolizada por la mano del ahuizote.
Tsunami, grabado japonés

Tsunami, grabado japonés

Pues bien, en el antiguo México al parecer este fenómeno debió haber sido conocido y muy probablemente se representaba con la imagen del ahuizotl.
Etimológicamente ahuizotl significa “agua grande” y puede provenir de dos raíces principales: a-agua y hueyi-grande. La gran ola es la gran agua que con su fuerza arrasa todo a su paso y arrebata todo como si fuese la mano del agua.
En la mitología prehispánica ahuizotl o el ahuizote, como se le conoce comúnmente, era un animalito parecido a la nutria que con su “mano” se llevaba a las personas que merodeaban sus territorios. De hecho una especie de manita sirve para representar en algunos códices prehispánicos el noveno símbolo de la veintena prehispánica: el agua. En el códice Fejervary-Mayer se pueden observar varios de estos diseños del agua y en algunos aparecen los símbolos de las olas, una serie de líneas continuas en espiral “acaracoladas”.
Ahuizotl también fue el nombre del octavo emperador azteca, el padre de Cuauhtemoc.
Ahuizotl expandió el imperio azteca del atlántico al pacifico. De las costas de Guerrero hasta las de Veracruz. Como una gran ola, Ahuizotl cubrió el territorio entero de Mesoamérica para los dominios aztecas.
Ahuizotl construyó acueductos y uno de ellos fue la causa de su muerte, al golpearse en su cabeza con una estructura de esta obra de ingeniería, quizá como castigo divino por arrebatarles el agua al señorío de Coyoacan.
Durante el periodo histórico que antecedió a la revolución mexicana fue muy famoso un periódico llamado “el hijo del ahuizote”, una metáfora muy elegante para designar al periódico que representaba los ideales de liberación que Cuauhtemoc no pudo concretar en su momento y que durante la revolución estuvieron presentes. En este periódico José Guadalupe Posada elevó a la caricatura al nivel de obra de arte y en esta misma gaceta escribió Don Luis Cabrera, un personaje ilustre que redactó la carta magna, la constitución de 1917.
Sitio sugerido para visitar el hijo del ahuizote:




Equinoccio de primavera 2012

2 03 2010

El equinoccio de primavera

IQUIZAYAN

Martes 20 de marzo del 2012

2 serpiente, ome coatl
Todos a las pirámides, conviviendo con respeto y cuidando el entorno patrimonial.


Equinoccio de primavera en Chichén Itzá

Descenso de Kukulkán en Chichén Itzá

Pirámide del Sol

Pirámide del Sol en Teotihuacan

El equinoccio de primavera del 2012 se registrará el martes 20 de marzo, un día después 21 de marzo, fecha onomástica del benemérito de las Américas; don Benito Juárez.

Equinoccio significa que la duración de las noches equivale a la de los días o momentos diurnos. Sin embargo para los pueblos antiguos medir de esa manera el equinoccio era muy complejo de manera que optaron por medirlo a partir de las salidas del sol.
Y es que visto desde la tierra, el equinoccio es un instante del año en el cual se registra el punto en el horizonte en donde el sol surge a la mitad de su recorrido de norte a sur o de sur a norte, de solsticio a solsticio. El punto intermedio entre dos solsticios es la primavera. Es muy probable que esta estación se denomine Iquizayan, que en nahuatl quiere decir: el origen. La etimología de esta palabra sustenta el hecho de que los pueblos mesoamericanos siempre iniciaron sus días al amanecer.
El sol visto desde la tierra en el momento del amanecer presenta un movimiento aparente que se puede registrar día a día. Este movimiento culmina en dos puntos máximos llamados solsticios. Para el hemisferio norte estos solsticios se presentan a fines de diciembre y de junio. Los equinoccios por su parte se registran a fines de marzo y de septiembre. Al equinoccio que sucede el 21de marzo se le denomina equinoccio de primavera e indica el momento de inicio de esta estación del año, caracterizada por el incremento de la vegetación que durante el invierno murió o se mantuvo latente. El equinoccio marca el punto exacto de la orientación geográfica oriente-poniente. El oriente era el punto cardinal dedicado a la lluvia a Tlaloc, quien moraba en el Tlalocan, y esto era así por que el valle de México era el punto central de referencia de los 4 puntos cardinales y hacia el oriente se podía ver la sierra nevada y el majestuoso Popocatepetl, el volcán de Tlaloc y su amada Iztaccihuatl, la mujer blanca, la blancanieves mexicana o la bella durmiente.
Los antiguos mexicanos observaban este momento y los mayas construyeron la famosa pirámide de Kukulcan para registrar exactamente el paso de esta estación  ayudándose de un ingenioso y complejo juego de sombras que hacen parecer el descenso de una serpiente constituida por triángulos de luz que desembocan en las fauces de una serpiente de piedra. La serpiente representa la tierra que al igual que la serpiente cambia de piel tornándose verde.
Si se considera la información del fraile Diego duran del siglo XVI que decía que el año iniciaba un primero de marzo tenemos que por aquellas épocas el 21 de marzo iniciaba la segunda veintena del calendario agrícola llamada tlacaxipehualiztli, representada por el sacrificio de un ser humano, símbolo al parecer del cambio de piel de la tierra durante la primavera.
Sin embargo si se considera la fuente de fray Bernardino de Sahagún que decía que el año comenzaba el 2 de febrero también se observa que la primavera real que acontecía en el siglo XVI en el 11 de marzo, antes de la corrección gregoriana, caía en la misma veintena al final de tlacaxipehualiztli.
Para las culturas antiguas del hemisferio norte era muy importante saber en que momento comenzaba la primavera ya que al depender de la agricultura para su sobrevivencia sabían cual era el momento para iniciar sus siembras.
Es sorprendente que actualmente en las zonas arqueológicas de México como: Teotihuacan, Tajín, Chichén Itzá, Cuicuilco, etc, se registre una multitudinaria asistencia de personas para reencontrarse con sus raíces indígenas, en hora buena porque con estos actos rituales, aparte de llenarse de energía vital, se brinda un tributo y homenaje a aquellos seres que nos precedieron que poseían la sabiduría de vivir en armonía con la naturaleza. Si bien también entre ellos existían conflictos creo que lo más rescatable de esa cultura antigua fue su contacto vivencial y cosmogónico con la naturaleza.

En los siguientes enlaces podrás ver el descenso de Kukulkán en Chichén Itzá

En este enlace podrás verificar la hora exacta del equinoccio de primavera, no solo para el 2010 sino para otras decenas de años:

http://www.elcielodelmes.com/cambio_de_estaciones.php

El equinoccio de primavera y su ritualización es algo muy antiguo.

Se remonta a épocas muy tempranas, en los inicios de la cultura humana y de la agricultura. Con el paso de los años esperar la llegada de este equinoccio, muy en especial para los seres que habitaban en el hemisferio norte, significaba un momento de gran alegría pues era el tiempo en el que se acercaban las lluvias y con ello la fertilización de los campos para poder sembrar.

En las antiguas culturas del valle del Indo este momento se asociaba a una deidad llamada Mitra que fue posteriormente exportada hacia los persas, a los egipcios, a los griegos y a los romanos. Mitra era el símbolo de la primavera. El sol Invicto, que al estar a la mitad de su recorrido era el sol de justicia, equilibrado, balanceado, el sol equinoccial.

gorro frigio persa

gorro frigio persa

gorro frigio en Europa

gorro frigio en Europa

gorro frigio de la revolución francesa

gorro frigio de la revolución francesa

El culto a Mitra fue retomado durante la Revolución Francesa y fue común en la simbología de este periodo el famoso gorro frigio. Es un gorrito regordete parecido a aquellos que llevan algunos gnomos con la parte final retorcida. Este emblema de los liberales se usó en México y al triunfo de la independencia, durante el periodo repúblicano,  se acuñaron monedas con la imagen de este gorrito y hasta hace unos pocos años en pleno siglo XX esta imagen estaba grabada en las monedas de cobre de 20 centavos, en el centro de esta moneda se veían los volcanes desde los cuales se asomaba el sol en el equinoccio de primavera.

moneda republicana de México con gorro frigio

moneda republicana de México con gorro frigio

Moneda republicana con gorro frigio y balanza

Benito Juárez, un liberal por excelencia, nacería en este día, el día señalado por las logias como el más importante dentro de su calendario ritual semioculto.

En contraparte Cristo moriría en un equinoccio de primavera. A partir del año 325 d.C. se tomaría al 21 de marzo como la fecha de este equinoccio, era el día de la pascua de resurrección, el misterio mayor de la iglesia católica apostólica y romana.

En el ortodoxo ámbito científico causa prurito el celebrar estas fechas ya que las asocian con ideas seudo científicas, extravagantes y fanáticas. Sin embargo me parece que el festejo en esta fecha del equinoccio de primavera es un acto genuino de identidad, basado en un elemento astronómico.

Los antiguos mexicanos veneraban este día porque veían en el Sol la causa fundamental de la vida. Una interpretación científica. Los seres humanos que nos reunamos espontáneamente en los diversos sitios arqueológicos del país nos llenaremos de energía vital. El estar en comunión con nuestros semejantes es para muchos de nosotros un rito sencillo que nos reencuentra con nosotros mismos y con nuestra comunidad. Es un pretexto para estar juntos en paz y armonía. Esto es lo que tristemente no entienden algunos “científicos” que lamentablemente carecen de sensibilidad ante un hecho que lleva una carga de ingenuidad.

En este 2010 estamos a muchos siglos de ese pasado prehispánico, sin embargo me parece valido ritualizar este momento pues convoca a miles de personas a asistir a distintos puntos arqueológicos del país y es una oportunidad de oro para reconocernos y conocer esa parte de un pasado vigoroso. Casi nadie dice nada de la peregrinación el 12 de diciembre a la Villa de Guadalupe que al igual que el 21 de marzo convoca a multitudes de personas. Lo bello de este día radica en que nadie abandera estos festejos. Las iglesias y las ideologías se convulsionan por eso.

Como festejar este día y que rituales se deben de hacer es cosa de cada quien, en lo individual o en grupos. Quienes puedan ir a una zona arqueológica en buena hora y quienes no les digo que lo mas importante es coincidir por lo menos una vez al año que este mundo necesita mas que ciencia, sabiduría. Recordemos que el gran pintor y grabador español Francisco de Goya dejó para la posteridad esta verdad de a kilo: “el sueño de la razón produce monstruos”

Que bueno que los mexicanos nos reunamos para ritualizar este momento astronómico.





El equinoccio de primavera, acontecimiento clave de la identidad xochimilca

10 02 2010

El equinoccio de primavera, acontecimiento clave de la identidad xochimilca

Advertencia: Este texto, fue publicado en la revista “Xochimilco hoy” en el 2005,  y esta referido al equinoccio de primavera de aquel momento del año.

Ni Bernardino de Sahagún ni Diego Durán, frailes del siglo XVI venidos a México para evangelizar a nuestros antepasados, se imaginaron que casi 500 años después de su ardua labor los habitantes de estas tierras, convertidos ahora en mestizos, continuarían, tal vez sin saberlo, estando nepantla , término nahuatl que significa entre un lado y otro, o en medio (1). En este largo proceso los ritos prehispánicos y cristianos se fueron mezclando dando por resultado lo que los antropólogos llaman actualmente “sincretismo”, que es el fenómeno social resultado de amalgamar dos cosmogonías diferentes usando como vehículo para tal fin sus coincidencias culturales. Aproximadamente cinco siglos después de la conquista española, es interesante notar que en las fiestas tradicionales que se desarrollan hoy en Xochimilco, ¡y que están más vivas que nunca!, son muy evidentes los procesos sincréticos, y así mismo resulta revelador el hecho fortuito de que en este equinoccio de primavera, el próximo 21 de marzo, van a coincidir dos festividades importantes para nuestras dos raíces culturales. Además, en esa fecha, como todos los años después del siglo XVI, el Sol se solidarizará con nuestras raíces porque también estará nepantla, es decir, en medio de su recorrido aparente de ida y vuelta sobre el horizonte, que este astro realiza entre solsticio y solsticio. Dioses prehispánicos en comunión con imágenes católicas El 21 de marzo de 2005 iniciará la Semana Santa, que enmarca uno de los misterios más sagrados de la religión católica: la muerte y la resurrección de Cristo. Y en ese mismo día, pero de hace casi 500 años, comenzaba, según fray Diego Durán, la veintena tlacaxipehualiztli, dedicada a Xipe Totec, dios que fue sacrificado para preparar con su sangre la tierra para un nuevo ciclo agrícola. Esta notable coincidencia, producto de la confusión de fechas después de la corrección gregoriana, a finales del siglo XVI, es el pretexto para discernir acerca del fenómeno del sincretismo, y, asimismo, aclarar y revelar ciertos elementos que demuestren que la cuenta sagrada de los antiguos mexicanos, llamada tonalpohualli, nunca fue olvidada por sus creadores, a pesar del avasallamiento cultural que representó la conquista española. Como se sabe, los antiguos mexicanos computaban su año en periodos de 20 días; tlacaxipehualiztli es la segunda veintena de dieciocho. La primera es atlacahualo, donde el personaje principal es Tlazolteotl, diosa del amor. Estos dos símbolos agrícolas, Xipe Totec y Tlazolteotl, constituyen una perfecta dualidad de amor, personificada por una mujer, y sacrificio, por un hombre. Revelación profunda que nos invita a reflexionar para comprender más cabalmente la constitución psicológica de los mexicanos, atados a un tortuoso pasado. El rito católico en México refiere esta dualidad a Nuestra Señora de Guadalupe y a Cristo Nuestro Señor, este último sacrificado para la salvación de toda la humanidad. Las primeras dos veintenas (atlacahualo y tlacaxipehualiztli) que, de acuerdo a Durán, arrancaban el 1 de marzo son las que con mayor claridad representaban el inicio de un nuevo ciclo agrícola, y por lo cual eran las que marcaban el principio del calendario civil, que se intercalaba al calendario ritual, llamado tonalpohualli, y que estaba pintado en bellos códices conocidos como tonalamatl. El dios prehispánico Xipe Totec está asociado también a una figura nombrada Tonacatecuhtli, y Tlazolteotl, a su dualidad, Tonacacihuatl, abreviadamente se pueden pronunciar, respectivamente, como Totec y Toci, y en nahuatl significan “nuestro señor” y “nuestra señora”, voces que nos recuerdan literalmente a los señores más venerados entre los mexicanos después de la conquista: Cristo, nuestro señor, y nuestra señora de Guadalupe. La cuenta de los días en los antiguos mexicanos Pero si esto no bastase, profundicemos en lo que simbólicamente representaron estas cuatro deidades (Xipe Totec o Tonacatecuhtli, y Tlazolteotl o Tonacacihuatl), que en realidad se reducen a dos, y que se fusionaron con las imágenes cristianas dando lugar posteriormente a las dos más importantes festividades sincréticas que se celebraban en estas tierras. Los antiguos mexicanos tuvieron por calendario una secuencia de 260 días que constituía un almanaque ritual y sagrado. Esa cuenta sui generis tenía, entre otros objetivos, computar un periodo largo de días, para ser preciso, 1872000, compuesto por 7200 almanaques de 260 días. Esa enorme cantidad de tiempo corresponde a más de cinco mil años, o bien, a 5200 veces 360 días. Esa serie no comenzaba en un día uno-cocodrilo, como lo hace un tonalamatl tradicional, sino en cinco-cocodrilo, y concluía el día cuatro-flor. Era la cuenta larga que los mayas dejaron constancia en estelas, cerámica, códices y objetos diversos. Los pueblos del área nahua también la empleaban, a pesar de que algunos arqueólogos se empecinen hoy día en demostrar lo contrario, basados en prejuicios en contra de los pueblos del centro de México, que los hacen aparecer como un pueblo bárbaro. Ese conjunto de días representaba el inicio o el fin de una Nueva Era o Sol. Llevar la cuenta de los días fue algo de suma importancia para los antiguos mexicanos, pues al final de cada uno de estos largos periodos se pensaba que el mundo y la humanidad sufrían grandes cambios con catástrofes naturales que depurarían a la raza humana. Dos fechas significativas para Xochimilco Con la llegada violenta de seres de otro continente, y después de un terrible desencuentro para los pueblos autóctonos, no fue fácil dejar esta creencia, de manera que tuvieron que ingeniárselas para fundirlas o fusionarlas en las festividades y ritos cristianos. Si bien Diego Durán dejó establecido que el año agrícola comenzaba el 1 de marzo, la pregunta obligada es dónde comenzaba el tonalpohualli, o cuenta sagrada de 260 días. En el punto, sostengo que la cuenta sagrada de nuestros antepasados indígenas se ubicaba entre dos fechas significativas para el pueblo autóctono de Xochimilco. La primera es la veneración a la Virgen de Guadalupe, y la segunda la que se refiere al culto al señor de Chalma, un Cristo crucificado. Los dos íconos cubren una banda de 260 días, comenzando el 12 de diciembre y llegando hasta el 28 de agosto. Precisamente en esas fechas se realizan masivas peregrinaciones que se dirigen hacia los lugares en donde se honran las dos mencionadas imágenes: el cerro del Tepeyac, donde se encuentra el manto o la tilma de Juan Diego, en la que está representada la Virgen de Guadalupe; y Chalma, un poblado cercano a la prehispánica zona arqueológica de Malinalco, donde está la escultura de un Cristo crucificado, el Señor de Chalma. Momentos clave para nuestra identidad civil y religiosa Si colocamos al calendario ritual en esa banda de días, y seguimos considerando a Xochimilco como sitio de estudio, a partir de sus festividades, resultan significativos otros cuatro momentos, que no dejan lugar a dudas de que por lo menos en dicho ciclo se consideró que la cuenta sagrada del tonalamatl debía de comenzar ahí. Así es, comenzando un 12 de diciembre y considerando años de 365 días, se obtienen las siguientes fechas relevantes para la conformación de la identidad civil y religiosa de los xochimilcas. Estos momentos son: – 2 de febrero. En la cuenta de este tonalpohualli (12 de diciembre-28 de agosto) este día está consignado como el día uno-carrizo, en nahuatl ce-acatl, asociado al héroe cultural de toda América, con distintas denominaciones de las cuales sobresalen las de Quetzalcoatl, Kukulkan, Votan, Gucumatz y Wiracocha. En Xochimilco está dedicado a la celebración sincrética del Niñopa, y es el día en que ocurre el cambio de mayordomos que van a estar al cuidado de la imagen escultórica del niño dios cristiano, hecha de madera de colorín. El culto al niño fue también una celebración prehispánica y resultaría interesante ahondar en la prolífica cantidad de íconos que se refieren a tal hecho antes de la llegada de los españoles. También es el día de la Candelaria, una advocación de la Virgen María. La deidad prehispánica llamada Tlazolteotl da al clavo con el sincretismo, ya que está representada como una mujer pariendo un niño. Ese pequeñito seguramente es Ce acatl Topiltzin Quetzalcoatl. Topiltzin, nuestro pequeñito, traducción literal del nahuatl, sería en su juventud, como ya se dijo, el héroe cultural de la nacionalidad continental americana. Este personaje desaparecería en un año ce-acatl, no sin antes prometer que regresaría. – 1 de marzo. Día correspondiente a la combinación numérico simbólica dos-flor y en la que actualmente se puede realizar una observación arqueo astronómica desde el centro de Xochimilco, y que puede confundirnos con el símbolo toponímico de esta demarcación. Para el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, esta observación se llevaba a cabo diez días antes, o sea el 19 de febrero.

Esto se puede ver el 1 de marzo desde la parroquia de San Bernardino de Siena en el centro de Xochimilco

Esto se puede ver el 1 de marzo desde la parroquia de San Bernardino de Siena en el centro de Xochimilco

Actualmente el 1 de marzo se ha desplazado al 11 de marzo, por lo que la observación arqueoastronómica que actualmente se registra en Xochimilco, y que tiene que ver con la puesta de Sol el 1 de marzo, desde la parroquia de san Bernardino de Siena, donde el astro rey se oculta en la punta del cerro de Xochitepec, corresponde a otro espacio-tiempo. La observación arqueoastronomica contemporánea que corresponde al 1 de marzo antiguo se ubica en Malinalco, lugar en donde se observa al amanecer un marcador solar que se refiere aquella fecha desplazada al 11 de marzo. Al oriente de Xochimilco, una montaña o volcán apagado de nombre Teuhtli, es el que da la clave para encontrar también a aquella antigua fecha, pues el 11 de marzo el Sol se oculta por el volcán Ajusco(2). Ajusco significa en nahuatl “el lugar de la flor de agua”, de nuevo asociado al tiempo en que se manifiesta el día dos-flor, símbolo de Xochimilco. El 1 de marzo de este siglo correspondió al 19 de febrero antes de la corrección gregoriana, y hasta ese momento habían transcurrido 70 días a partir del 12 de diciembre, un día antes, o sea el día 69, correspondió a la denominación calendárica nahui-atl, que es la voz etimológica de la lengua de nuestros antepasados indígenas del centro de México, llamado hoy nahuatl. Nahui-atl correspondió al día 355 de un año agrícola de 365 días. El momento correspondiente al último día del año agrícola fue la combinación uno-lluvia. Durante el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, los xochimilcas veían en el cerro de Xochitepec, al atardecer ocultarse el Sol por encima de esta montaña, lo que les indicaba que era el día cuatro-agua, nahu-atl. Diez días después, la combinación uno-lluvia daba al traste con el final del año agrícola; finalmente, un día después, la asociación toponímica de Xochimilco, dos-flor, se manifestaba a través de la observación desde el volcán Teuhtli, cuando el Sol se ocultaba por entre el Ajusco. Para la arqueoastronomía este volcán debiera ser considerado como el foco y eje de las mediciones del año agrícola para la región de Xochimilco, que antiguamente abarcaba Milpa Alta y sus alrededores. – 20 y 21 de marzo. Fechas en donde ocurre actualmente el equinoccio de primavera y que representaron para el siglo XVI, antes de la corrección gregoriana, días correspondientes a las veintenas de atlacahualo y tlacaxipehualiztli, donde Toci o Totec son, como se señaló, las deidades agrícolas representantes de estos periodos cronológicos. Hay que tomar en cuenta que para el siglo XVI el equinoccio de primavera se registraba en los días 11 o 12 de marzo, por lo tanto, la veintena por la que cruzaba este equinoccio era la de atlacahualo, donde la deidad principal era Toci, Tlazolteotl o Tonacacihuatl. – 20 de mayo. Fecha correspondiente al día cuatro-flor, símbolo esotérico del eterno retorno, pues ese día las cuentas mayas en su cómputo largo se encuentran en un principio y en un final. Cabe destacar que en este día un consejo de tres notables gobernantes xochimilcas escogieron a san Bernardino de Siena como el patrono de la región. A continuación presento la cuenta sagrada de nuestros antiguos mexicanos, llamada tonalpohualli o tonalamatl, en su banda cronológica, que va del 12 de diciembre al 28 de agosto.

[1] Diego Durán relata lo que un indígena le contestó cuando el fraile le preguntó por qué todavía hacían cosas que no estaban dentro de la fe católica: “-Padre no te espantes, pues todavía estamos nepantla; y como entendiese lo que quería decir por aquel vocablo y metáfora que quiere decir estar en medio, torné a insistir me dijese qué medio era aquel en que estaban, me dijo que como no estaban aún bien arraigados en la fe, que no me espantase de manera que aún estaban neutros, que ni bien acudían a la una ley ni a la otra, o por mejor decir, que creían en Dios, y que juntamente acudían a sus costumbres antiguas y ritos del demonio, y esto quiso decir aquél en su abominable escusa de que aún permanecía en medio y estaban neutros.” Tomado de Mitos indígenas, estudio preliminar, selección y notas de Agustín Yáñez, México, UNAM, 1979; p. 126.

[2] El volcan Teuhtli es una elevación que se encuentra en los límites de las delegaciones Xochimilco y Milpa Alta. Se puede acceder hasta su cráter a pie, y, desde esa posición, el Ajusco es la montaña en el horizonte por la cual el Sol se oculta por en medio de dos enormes protuberancias que posee este volcán. Esta observación la he estado realizando desde el año de 1999, con la ayuda e información de Jorge Fernando Robles, cronista de  Milpa Alta y quien también está interesado en estos temas.

 Raúl González Cortés

Marzo del 2005





La Coatlicue

8 02 2010

La Coatlicue.

Coatlicue

Coatlicue

La Coatlicue, escultura en piedra realizada por los antiguos mexicanos fue descubierta el 13 de agosto de 1790. Fue hallada a raíz de los trabajos de remodelación de la plaza principal de la Ciudad de México. Cuando la descubrieron los indígenas volvían a realizar ofrendas a este ídolo, razón por la cual el obispo Moxó y Francoly  mandó de nuevo a enterrarle en el patio de la Universidad.

Antonio León y Gama (1735-182) documentó su hallazgo.

Se conoce de este estudio la segunda edición, publicada en 1832, bajo el larguísimo título de:

“DESCRIPCIÓN HISTÓRICA Y CRONOLÓGICA DE LAS DOS PIEDRAS, QUE CON OCACIÓN DEL NUEVO EMPEDRADO QUE SE ESTA FORMANDO EN LA PLAZA PRINCIPAL DE MEXICO, SE HALLARON EN ELLA EL AÑO DE 1790”

Las dos piedras corresponden al calendario azteca y a la Coatlicue, nombre con el cual se le conoce a este monolito cuyas dimensiones son:

1.6 mts. x 1.15 mts. de base y 2.5mts. de altura.

Antonio León y Gama propuso que este monolito, de tres toneladas de peso, estaba suspendida en el aire por dos soportes, colocados en lo corresponden a sus brazos, para su mayor admiración y veneración.

El nombre con el cual denominó el señor Antonio a esta escultura fue la de Cohuatlycue o Cohuatlicue que posteriormente derivó en el término actual: Coatlicue.

Este amasijo de energía religiosa en el más amplio sentido de la palabra estuvo asociada a varias deidades del panteón prehispánico tales como:

Quetzalcohuatl, Huitzilopochtli, Cihuacohuatl, Teoyaomiqui, Chalchihuitlycue, Tlaloc, Tetzauhteotl entre otros.

¿Porqué tantos nombres para está imagen?, he aquí su razón etimológica.

Quetzalcoatl porque es una escultura en la que dominan las formas de las serpientes siendo las de las que forman la cabeza de esta escultura las mas visibles, coatl significa serpiente y a la ves gemelos. Por su parte quetzal significa: plumas preciosas y las formas de éstas se ubican a los costados de la Coatlicue.

Huitzilopochtli, “el colibrí izquierdo”, porque se creía que este personaje asociado a la guerra había sido hijo de la deidad del agua Chalchihuitlycue, personaje mitológico que quedó embarazada por una bolita de plumas. La Coatlicue era una deidad a la cual se referían los antiguos mexicanos como la protectora de los muertos en la guerra cuyo nombre en nahuatl es Teoyaomiqui. Un cráneo esculpido en el centro de esta pieza afirma su asociación con la muerte.

Tetzauhteotl porque era un númen espantoso, tetzauh significa espanto y teotl dios, refiriéndose claramente a la deidad espantosa de la guerra.

Finalmente también está referida a la imagen esculpida en su basamento: Tlaloc, deidad de la lluvia, esposo de Chalchihuitlycue .

Se le adjudicó un carácter femenino a la Coatlicue por dos razones fundamentales: La primera es porque la imagen humanizada posee una falda elaborada a base de un tejido de serpientes que nuestro historiador llama “faldellín de culebra”. Y la segunda es porque del pecho surgen dos especies de tetas o senos. Sin embargo como el mismo historiador lo refiere, esta imagen es polisígnica y polisémica. La escultura se refiera mas a un complejo concepto de la cosmovisión prehispánica, del cual no es el caso hablar del tema.

La Coatlicue es una síntesis del concepto profundo que los antiguos mexicanos tenían del mundo espiritual.

La Coatlicue es la tierra misma, el planeta en donde vivimos, cubierto de agua, en forma de nubes y lluvias; Tlaloc, rios, mares y lagunas; Chalchihuitlycue. El eterno conflicto o guerra entre el cielo y la tierra que desencadenan estas fuerzas de la naturaleza, la lluvia y las aguas de los ríos, lagos y oceanos está representado por Hutzilopochtli.

De la unión de estas dos fuerzas surge Quetzalcoatl, el héroe cultural de América. Es muy probable que durante el proceso del sincretismo La Coatlicue haya sido identificada con la Santísima Trinidad, El padre, el hijo y el espíritu santo. El padre Tlaloc, el hijo Quetzalcoatl y el espíritu santo Huitzilopochtli.

Sitio recomendado para observar a la Coatlicue:

http://www.bigbangmex.unam.mx/bigbangmex/Coatlicue/estructura.htm